A través de un comunicado, el Consejo de Médicos salió a responder al gobernador Martín Llaryora y a su ministro de Salud, Ricardo Pieckenstainer, por sus críticas a los equipos de salud del sector público.
Este miércoles el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba difundió un comunicado dirigido al gobernador Martín Llaryora y a su ministro de Salud, Ricardo Pieckenstainer, repudiando las críticas de ambos contra los trabajadores y las trabajadoras de la salud del sector público provincial.
«En las últimas horas, los profesionales de la medicina que trabajan en el sector público han sido objeto de descalificaciones injustas y reduccionistas.
El Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba manifiesta su malestar por este ataque sorpresivo hacia quienes desarrollan su actividad en medio de condiciones complejas, en un contexto de aumento de la demanda producto del emprobrecimiento de la población, que progresivamente abandona los servicios privados», señaló la institución respecto a los dichos del gobernador Martín Llaryora y a su ministro de Salud, Ricardo Pieckenstainer.
El comunicado continúa criticando las comparaciones realizadas por el mandatario y el ministro, quien durante años se desempeñó como director médico del Hospital Privado, desde donde llegó al ministerio: «En primer lugar, queremos aclarar que presentar al sector privado como un parámetro de calidad responde a un estereotipo y a una visión despectiva de lo que brinda el Estado, en el que todos contribuimos de manera solidaria.
En ese sentido, cabe destacar que en los últimos años el sector privado ha sufrido una crisis continua que se ha traducido en el cierre de establecimientos y en la concentración de la oferta en los centros más poblados y en cada vez menos instituciones. El personal sanitario que trabaja en el sector privado no lo hace en circunstancias óptimas para el desarrollo de su actividad. De hecho, venimos advirtiendo del colapso del subsistema privado. ¿Por qué –entonces– usar su realidad como un ejemplo?».
“Por otro lado, la modalidad de trabajo en los hospitales estatales –donde se absorben tareas esenciales para la salud pública– no puede ser objeto de un diagnóstico acelerado y simplista. Detrás de la actividad que se observa hoy hay años, décadas, de reformulaciones, cambios de horarios, de tareas y hasta de paradigmas: para algunos gobiernos, de distintos signos políticos, la solución ante el pedido de mejora salarial era recortar la carga horaria. El desempeño en el sector público arrastra particularidades surgidas de medidas intermedias e insuficientes, que no se pueden conocer a golpe de vista en un análisis acelerado”, plantea el Consejo.
Cabe recordar que en su último mensaje a los directores de hospitales, cuando anunció un fondo para gestionar en forma autónoma, Llaryora pidió ejercer liderazgos y exigir a los empleados: “No vienen las enfermeras, el médico atiende siete, ocho, diez. ¡Se acabó! Se acabó porque no le debemos nada a nadie, porque podemos mirarlos a los ojos y decir en este momento ‘che estamos haciendo en un esfuerzo tremendo’”, expresó. “Ustedes que están vinculados la mayoría a la salud pública y privada, cómo creen que va a estar el sector privado con esta situación económica en estos últimos meses. ¿Quiénes son los únicos que venimos dando aumentos? Díganme”, insistió el gobernador.





