Ecos del cimbronazo

Bllanquita

Qué fácil resulta hacer leña del árbol caído. Pero esta nota no busca ese fin si no ahondar en las causas qur llevaron a Sportivo Belgrano al descenso.

A quince días del fatídico descenso, los cdimbronazos todavía se sienten en barrio Alberione. Cual terremoto de gran magnitud ahora se sienten las réplicas y se van a seguir sintiendo. Es que la pérdida de la categoría caló hondo en propios y extraños.

Van a pasar más días e incluso meses hasta que todo vuelva a la normalidad.
Es que el sueño duró tan poco. Sólo dos años Sportivo fue la Cenicienta de la categoría.

Siempre fui de las defensoras de la idea que a las cosas hay que merecerlas. Y Sportivo Belgrano no hizo méritos para quedarse.

No hizo méritos porque la dirigencia se encargó de echar a los referentes e ídolos del club. Porque se encargó de hablar mal de Juan Pablo Francia a la dirigencia de Talleres y a los medios cordobeses.

No hizo méritos porque la oposición se encargó de despedazar al presidente esperando que a este le vaya mal. Y si le va mal al presidente les va mal a todos.
No hizo méritos porque la dirigencia trajo a dos desempleados para que se jueguen la permanencia. De más estar decir cómo les fue. 5 de 6 partidos perdieron.

No hizo méritos porque no hay sentido de pertenencia. Ese sentido del que tanto pregonan Ariel Giaccone y Joaquín Perez en la Regional y en inferiores.

No hizo méritos porque no se comportó como un club de la B Nacional, sino como un club de barrio. Y eso es bueno siempre y cuando se hagan las cosas bien y este no fue el caso.

No hizo méritos porque dejó de tener valor la palabra empeñada. Porque dos pesos fueron más importantes que el buen trato y el respeto al jugador.

Mientras se aguarda la respuesta De Juan Pablo Francia a Talleres sobre su posible renovación, el Boero lo espera, Blaquita lo espera.

Depornautas

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