Los dos países difundieron listas con más de 1.600 productos estadounidenses y más de 70 artículos chinos alcanzados por las reducciones. Los sectores estratégicos quedaron fuera del entendimiento.
Estados Unidos y China anunciaron listas recíprocas de productos que accederán a rebajas arancelarias por un valor conjunto cercano a los US$60.000 millones. La medida fue difundida luego del encuentro entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en Washington y apunta a favorecer el intercambio comercial entre ambas potencias.
El anuncio se conoció después de que los dos países acordaran extender por dos meses la tregua comercial vigente, que ahora se mantendría hasta enero. El entendimiento se produce luego de un período marcado por fuertes tensiones comerciales y aranceles estadounidenses que llegaron a alcanzar hasta el 145% sobre determinados productos chinos.
La lista difundida por China contempla más de 1.600 productos estadounidenses que ingresan a su mercado. Entre ellos aparecen productos agrícolas, artículos de cuidado personal, madera y equipamiento médico. También fue incluido el carbón proveniente de Estados Unidos.
Por el lado de los productos chinos que ingresan a Estados Unidos, la nómina contempla más de 70 artículos. Entre ellos figuran fuegos artificiales, vajilla, adornos navideños fabricados en vidrio y madera y pelotas de fútbol.
Sin embargo, algunos de los sectores considerados estratégicos para ambas economías quedaron fuera del acuerdo. Entre ellos se encuentran los chips, los vehículos eléctricos y las baterías.
Según informó el Ministerio de Comercio de China, más del 90% de los productos incluidos quedarían alcanzados por aranceles correspondientes al régimen de “nación más favorecida”, lo que implicaría eliminar los gravámenes específicos aplicados a determinados países.
Las autoridades de ambos países señalaron que las listas podrán modificarse cuando sea necesario y que podrían actualizarse anualmente.
Desde China también destacaron que Washington y Beijing acordaron profundizar la cooperación en materia agrícola mediante un grupo de trabajo creado dentro de la estructura comercial bilateral.
Para Estados Unidos, la reducción de aranceles podría favorecer a distintos sectores productivos y facilitar el acceso de sus empresas al mercado chino. Entre los beneficiados aparecen agricultores y fabricantes, mientras que los consumidores estadounidenses podrían acceder a una mayor variedad de productos provenientes de China.
El acuerdo representa un nuevo paso en la distensión comercial entre las dos potencias después de los fuertes aumentos arancelarios registrados durante el año pasado. Aun así, los productos considerados estratégicos quedaron fuera de las rebajas, por lo que las negociaciones comerciales entre ambos países continuarán en otros sectores.
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