Lo que hace apenas unos años parecía una curiosidad veraniega, hoy se consolida como una disciplina en pleno crecimiento en la región. El beach vóley ya cuenta con su propia comunidad en San Francisco, con canchas, entrenamientos, torneos y un circuito regional que reúne a jugadoras y jugadores de distintas localidades.
Giuliana Marchiaro, Gimena Beccaria (jugadoras y organizadoras del Circuito Regional) y Abril Gudiño (jugadora y entrenadora) son tres referentes en este desarrollo y brindaron detalles sobre la actualidad de la disciplina, en diálogo con Radio Estación. Las tres comparten una misma pasión por el vóley, pero también el impulso de hacer crecer la versión en arena, con sus variantes y particularidades con respecto al tradicional.
“Hace unos seis años que llegó la disciplina a la ciudad, y se nota que año a año va creciendo. Se generó una comunidad muy linda”, cuenta Giuliana. “Hoy ya tenemos unas cuatro o cinco canchas de beach vóley en San Francisco, lo que permite organizar más torneos y atraer gente de otros lugares”, agrega Gimena.
Una disciplina distinta, desafiante y divertida
El beach vóley se juega en duplas o triplas, en una cancha más chica que la del vóley indoor, y con condiciones naturales que hacen la diferencia: la arena, el viento, el sol, la lluvia.
“Es un deporte mucho más demandante desde lo físico, porque son solo dos en la cancha y tenés que hacer de todo: sacar, defender, recibir, armar y atacar”, explica Abril. “Pero también tiene un componente mental muy fuerte: al ser dos, la comunicación y el vínculo con tu compañera o compañero son claves”.
El desafío, coinciden, está en perder el miedo y animarse a probar. “Muchos vienen del vóley de salón, donde son seis por equipo, y pasar a jugar en duplas genera cierta incertidumbre. Por eso se organizan torneos recreativos, para que más gente se sume”, dice Beccaria.
Un circuito regional que pisa fuerte
Marchiaro y Beccaria también son las impulsoras del Circuito Regional de Beach Vóley, que tuvo su primera temporada el año pasado y ya está transitando la segunda.
“La idea surgió de traer a nivel regional algo similar al circuito nacional. Hacemos una fecha por mes en distintas ciudades, con duplas femeninas, masculinas y triplas mixtas”, explican. El sistema de competencia suma puntos por fecha, y al final de la temporada –en marzo o abril– los mejores equipos clasifican a una gran final.
La primera fecha del circuito se jugó recientemente en San Francisco, y la próxima será el 15 y 16 de noviembre en Arroyito. “Tratamos de hacerlo lo más profesional posible, aunque el formato sea amateur. La experiencia fue increíble, y cada vez más gente se suma”, destaca Giuliana.
Clases y comunidad en el Sport Automóvil Club
Gudiño, además de jugadora, es entrenadora de beach vóley en el Sport Automóvil Club, donde lleva adelante la continuidad del proyecto iniciado hace algunos años.
“Este es mi tercer año dando clases. Hoy tenemos cuatro grupos divididos por niveles, desde principiantes hasta un grupo más competitivo. En invierno seguimos entrenando igual: con remera térmica, calza y abrigos, ¡pero seguimos!”, cuenta entre risas.
El Sport se convirtió en un punto de encuentro para quienes quieren iniciarse o mejorar su técnica. “De a poco se está generando un sentido de pertenencia. Ya tenemos un núcleo de unas 25 personas que entrenan todo el año».
Cómo sumarse
Para quienes quieran conocer más o animarse a entrenar, Gudiño invita: “Pueden contactarnos a través de la página del Sport Automóvil Club o en Instagram, en @beachvoley.sf. Ahí publicamos fechas, horarios de clases y torneos».
A su vez, aquellos interesados en participar en el Circuito Regional deben comunicarse con la cuenta @cr_beachvoley, donde el próximo fin de semana disputarán su segunda fecha en Arroyito. «Las puertas están siempre abiertas, es solo cuestión de animarse”, señalaron.
El beach vóley crece, se consolida y encuentra en San Francisco una base firme de jugadoras, entrenadores y entusiastas que empujan desde la arena un sueño compartido: que el deporte siga ganando espacio todo el año.
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