Los creadores del exitoso restaurante de Córdoba Capital lanzaron la primera red de franquicias de bodegones del país. Apuestan a locales que recuperen la esencia de las casonas antiguas y los platos con sabor a hogar. La gastronomía tradicional porteña, con ese toque cordobés tan particular, está cada vez más cerca de llegar a nuestra ciudad.

Mauricio Fernández, socio fundador de «Criollo», anunció que San Francisco es uno de los puntos clave para la expansión de su red de franquicias, la primera en su tipo dedicada exclusivamente al formato de bodegón en Argentina. «Nuestro norte está muy claro: el bodegón posta no tiene ingredientes que no sean argentinos», explicó Fernández en una reciente entrevista con Radio Estación y Radio Urbana. En su local de Barrio General Paz, que ya es un éxito de reservas, no hay espacio para modas extranjeras. «No vas a encontrar cheddar ni panceta; aquí se viene a comer bife de chorizo, matambre de cerdo, tortilla de papas y pastas caseras».
La propuesta para los inversores de San Francisco y la zona no es solo comercial, sino también de oficio. Fernández y su socio Diego prometen un acompañamiento total: desde la elección de una casona antigua para mantener la mística, hasta la capacitación del personal en protocolos de servicio y maridaje.

«Queremos transmitir la esencia de lo que hacemos. Nosotros manejamos las reservas personalmente porque creemos que el mayor premio es el cliente que vuelve», destacó Mauricio. El objetivo es que el nuevo local en San Francisco replique esa atmósfera de «luz cálida y folclore suave», donde el tiempo se detiene para disfrutar de una buena mesa.

Los interesados en formar parte de esta red pueden conocer la propuesta a través de su red oficial en Instagram @soycriollo.ar donde se puede apreciar el estilo rústico y los platos que definen su identidad: «Criollo, paladar argento».





