El discurso del Gobernador Martín Llaryora en San Francisco

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Ante un Superdomo colmado de gente, el flamante Gobernador de Córdoba Martin Llaryora pronunció un emotivo discurso en dónde recordó sus inicios, agradeció y también formuló fuertes lineamientos para lo que será su gestión.

El discurso completo del Gobernador que eligió su ciudad para el traspaso de mando

Antes que nada quiero agradecer especialmente a los que vinieron de afuera hoy. Gracias por estar aquí, por acompañarnos, por visitar San Francisco que como ustedes habrán visto, está cada día como Córdoba también más linda y se van a dar cuenta que San Francisco tiene muchas cosas, pero lo más lindo que tiene San Francisco es su gente.

Así que bienvenidos a nuestra querida ciudad. Quiero agradecer porque… Hoy a la mañana, como ustedes saben, di el mensaje y los lineamientos del gobierno. Y quería compartir este momento con ustedes. Con cada uno de ustedes. Quería compartir este momento con mi casa. Con mi casa grande. Que es San Francisco.

En mi casa siempre se enseñó a ser buen tipo, buena persona. Y para ser buena persona uno tiene que ser primero agradecido. Tenés que ser agradecido. No podés ser buena persona si no sos agradecido. Eso siempre me lo enseñaron desde chiquito. Y uno no puede ser agradecido primero si se olvida de dónde viene. Si uno, decía una gran mujer, si uno se olvida de dónde viene, nunca, pero nunca sabe hacia dónde va. Y yo vengo de acá. Soy producto de todos ustedes. Del barrio que me crió, de los amigos de la infancia, del colegio, que ahí veo a una maestra, a mi directora, que ahí está. Gracias por estar acá. Si te habré hecho renegar, disculpame. Te pido disculpas. Gracias.

Estudié en una escuela pública, la escuela Núñez. Después fui a la Escuela del Trabajo, donde también veo amigos. Jugué en distintos clubes. Y es por eso que quería hoy compartir esto con ustedes. Compartir esto con ustedes porque ustedes fueron los que me dieron el primer envión. Con mis amigos de la infancia, que ahí los veo. con todos mis amigos de la escuela, que ahí están también. Estudié en una escuela del trabajo, muchos no saben. Soy técnico en electrónica. Cuando tengan un televisor o algo, estudié en una escuela técnica. Así que soy producto de la educación pública.

Me crié en los clubes, me crié en las plazas. Por eso por ahí muchos se sorprenden por qué arreglo plazas, por qué ayudo a los clubes tanto. Porque no me olvido. No me olvido de las plazas donde podíamos jugar, de los clubes donde a veces no teníamos ni siquiera para pagar la cuota y lo mismo te dejaban entrar. No me olvido. Y creo que eso… Me lo han enseñado cada uno de ustedes.

Empezamos con la idea también aquí de una ONG que muy pocos saben para enseñar computación. En ese momento solo podían aprender computación aquellos que tenían muchos recursos. E hicimos, juntando computadoras, una ONG. Y ahí me empecé a dar cuenta que lo que estábamos haciendo era importante. pero que una medida que pudiera tomar el Estado, en este caso el municipio, yo lo tenía a la vuelta, había hecho la ONG a la vuelta. que me habían prestado el lugar. Y que daban clases a algunos amigos, al hermano de Marcela. Y bueno, la gente daba una mano. Me acuerdo mis primeros logros cuando alguien sin estudio, una chica, consiguió su primer trabajo cuando fue a una estación de servicio y le dijeron, ¿vos tenés secundario? No, pero sé computación. ¿Sabés computación? Sí, consiguió su primer trabajo. ¡Ese soy yo! Ese soy yo. Y soy lo que me hicieron aquí.

Soy producto de esta hermosa comunidad. Solidaria, pujante, trabajadora. Que no se rinde. Que va siempre para adelante. Que está en el interior del interior. En el límite con la frontera. Y es por eso que quería estar acá. Acá también me lleva el destino porque desde la vuelta de la democracia, tal vez un poco más, creo que soy el primer gobernador del interior de Córdoba. Y como gobernador del interior de Córdoba no podía fallar tampoco. Y este evento se tenía que hacer también en el interior. Es por eso que… También veo a las mujeres con las cuales hicimos las primeras mateadas. Muchos todavía en Córdoba me preguntan, ¿qué son las mateadas? Salíamos a matear, a timbrear. Hoy creen que la militancia es algo nuevo, salir a hablar con la gente es algo nuevo. Lo empezamos a hacer aquí. Y de esa manera llegamos al municipio.

En un momento también de crisis. Como me tocó también en la ciudad de Córdoba. Y tuvimos que tomar medidas difíciles. Y fueron siempre complejas. Difíciles no solo son las medidas, también en lo personal quiero que sepan que cuando uno toma esas medidas, no las toma alegremente, pero las toma convencido. como el padre que a veces en vez de decirle a su hijo anda a jugarle y dice quédate porque hay que hacer los deberes. A veces ese niño se enoja, pero después ese niño aprueba y tiene en la educación un mejor futuro. A nosotros a veces también nos toca en este lugar, aunque uno no quiera, tomar muchas medidas difíciles. porque estamos convencidos que en esas medidas difíciles construimos los pilares para que después la sociedad pueda avanzar.

Ustedes son testigos que en San Francisco eso pasó. Y hoy es fruto de esas medidas este crecimiento continuo que después siguió Ignacio y hoy lo sigue increíblemente bien Damián Bernarte. Ahí veo a Sportivo, Vamos la Verde, veo los clubes, veo mi infancia, se me pasan tantas imágenes, tendría que haber anotado algo. Pero bueno, es lindo hablar así desde el corazón.

Y es por eso que también quiero agradecerle a mi familia. A mi mamá, a mi hermana, a mi señora, a mis hijos, a mis suegros. Quiero agradecerles porque un poco recién se lo decía Mariano, al hijo de Juan, que veía que lo miraba. Y acá hay muchos servidores públicos y acá también. Y yo no puedo, les confieso, hacerlo de otra manera. No puedo. No puedo porque creo que si ustedes ponen en mí… la tremenda responsabilidad que es ser un servidor público, que es guiar, como me pasó, los destinos de la ciudad de San Francisco, de Córdoba, ahora la gobernación, el ministerio, los distintos cargos en donde estuve.

Creo que si ustedes y Dios me ponen en ese lugar, uno tiene que dar todo, todo, absolutamente todo. Porque una medida nuestra… hace el progreso. Y ese progreso y esas medidas se logran con mucha gestión. Y acá veo muchos intendentes también. Y saben lo que les estoy diciendo, porque lo han vivido en carne propia. Saben la cantidad de viajes, de gestiones. de idas, de vueltas, de papeles, de todo lo que tenemos que empujar. Ni hablar cuando vivís acá, tan lejos, tan lejos de todo. Esos viajes interminables, esas reuniones con amigos, con la familia, esos lugares al cual no pudiste estar, no pude ir. ¿Y cuántas veces estás y no estás? Porque la gestión te lleva las 24 horas del día. Y porque los programas, digo, y porque los problemas no quedan en el municipio. Cuando sos un buen funcionario, también te los llevas a tu casa. Y estás las 24 horas pensando en cómo resolverlos. Por eso les pido disculpas, porque no pude estar el tiempo que corresponde. Espero que lo sepan perdonar, pero también sé que el día de mañana, cuando pasen y vean obras como esta, esto era un galpón abandonado que el colegio no había podido terminar. Por años abandonado, estaba a la mitad. Y hoy es un lugar de encuentro, de deporte, de cultura. Un lugar que pone a San Francisco en la meca del espectáculo.

Lo que hicimos juntos con Ignacio y el Peta, con la tecnoteca, el centro cultural, los desagües, las obras, las cloacas, las escuelas. En todas esas cosas hay un pedazo de nosotros. Y hay un tiempo que le resté a ustedes. Que valga como perdón. Nada más. Decirles también a todos los que recién me decían, y un poco yo por ahí me confundo porque me dicen, qué lindo Martín que vuelvas. Y yo siento que nunca me fui. Porque a donde estoy, tengo a San Francisco presente. Tengo a San Francisco y al Departamento San Justo, ustedes lo saben, los intendentes de la región, los dirigentes institucionales, siempre a donde estuve.

Siempre hay un teléfono ahí en donde gestionamos, en donde hicimos, y en donde hicimos miles de patriadas juntas. Empezamos por la ciudad y después hicimos… entre todos el grito de San Justo. Y así llegaron muchas y muchas de esas obras, de luz, el gas, la ruta, que todavía estamos peleándola. Y por eso a veces cuando me dicen, te fuiste, no, yo no siento sinceramente que me he ido. Esté donde esté, siempre voy a tener a San Francisco y a San Justo presente. Esté donde esté, siempre voy a estar pensando en ustedes. Porque como dije, primero porque soy agradecido. Y sin el apoyo contante que ustedes me dieron en cada una de las elecciones, hoy yo no estaría aquí. Hoy esto es parte de ustedes. Es por eso que no me fui, no me voy a ir nunca. Espero estar siempre y también el día que me muera quiero que me entierren acá. Porque esta es mi comunidad, esta es mi familia. Esta es mi ciudad. El festejo no es completo porque hace mucho tiempo que a mí me falta alguien. Esto también es para Luis, claro. Gracias.

Quiero empezar con los agradecimientos. Miriam, vos fuiste alguien que se jugó. armamos el partido cordobés, espero que algún día se pueda armar el partido argentino para evitar las grietas, trabajar con distintas expresiones políticas de distintos partidos, con distintas miradas de distintos sectores, no tiene que ser el diferencial, tendría que ser algo común en la Argentina. le pusiste el pecho a los ataques y fuiste para adelante. Pero también pensando y recordando y viendo a mis amigos, yo me acuerdo que empecé con el partido Cordés mucho tiempo antes porque creo que era el único justicialista de todos mis amigos. Y todos me apoyaron en cada una de las elecciones. Así que aprendí desde chico a trabajar con pensamientos distintos. Gracias Miriam. Ahí veo también a tu familia. Gracias, Javier, también. Gracias a todos. Bueno, no puedo nombrarlos a todos, a todos los que de distintos partidos políticos se sumaron a esto.

Yo estoy convencido, lo hicimos en San Francisco, lo aprendí desde chico, yo estoy convencido de que distintos partidos, distintos sectores, distintos ámbitos, en una sociedad moderna y compleja, nos suman visiones. Y esas distintas visiones nos suman la posibilidad. de tener nuevas alternativas, de innovar y de tener nuevas soluciones para viejos problemas. Pero que si no estamos dispuestos a juntarnos entre todos, si no estamos dispuestos a salir de la grieta, si no estamos dispuestos, como decía José Manuel, a construir puente y dejar de hacer trincheras, va a ser muy difícil que la Argentina pueda salir. Gracias a todos por sumarse a este equipo que quiere que Córdoba continúe. innovando, pujante y que no pare. También agradecerles a todos, veo muchísimos intendentes, veo de distintos sectores, de la cultura, de la industria, académicos, universitarios, sepan que yo no voy a cambiar.

Vamos a seguir trabajando como siempre, como lo hice en San Francisco, como lo hice en Córdoba, como lo hice en el Ministerio. Soy una persona de diálogo, soy una persona que va a estar siempre buscando acuerdos, pero también soy una persona que va a tener la firmeza siempre para tomar las decisiones que haya que tomar en estos momentos difíciles para poder seguir adelante. Les quiero agradecer a todos por estar aquí, por el acompañamiento, por los consejos también, y sepan que vamos a estar escuchando, y esta es la orden que tiene mi gabinete de estar escuchando en cada uno. de sus ministerios, a todos los sectores. También veo muchos intendentes, muchos jóvenes de primera gestión. Qué tiempo que les tocó, muchachos. Quédense tranquilos. Van a tener un gobernador que no les va a dar una mano. Les va a dar las dos manos para que puedan hacer también una gestión exitosa. Es por eso que les digo, y también a todos, y no quiero olvidarme de los que se suman al gabinete como ministros. Muchas gracias. Muchas gracias por su esfuerzo. Ya saben, yo no pido absolutamente nada más de lo que doy. Y sé que ustedes también van a poner su vida en estos años para hacer que Córdoba no pare. Envíenle un fuerte agradecimiento a su familia porque tiene que ser el sostén de cada uno de ustedes para poder seguir adelante.

También quiero decirles que estamos en un momento difícil, muy pero muy difícil. Pero también tenemos que respetar la voluntad popular. Y me parece importante desde aquí, y viendo también al obispo y a otras religiones, que aquí también recemos y le pidamos a Dios que ilumine a todos los gobernantes y que ilumine a nuestro presidente, que ilumine a Javier Milei. Yo espero, sinceramente, que le vaya bien. Porque si le va bien a él, le va a ir bien a la Argentina. Y voy a acompañarlo en lo que pueda para darle gobernabilidad. y que podamos hacer las reformas necesarias para que nuestro país se encamine.

Ahora también les tengo que decir algo. Como hombre del interior del interior. A veces estamos tan mal, decía alguien, que tenemos que rediscutir lo obvio. Y hay cosas obvias. Hay cosas obvias como es la obra pública. La obra pública cuando vivís a veces en la capital federal o en algunas de las grandes ciudades parece algo normal. pues muchas veces la puede hacer el mercado o una empresa, porque hay volumen, porque hay negocio, porque hay rentabilidad. Cuando vas entrando hacia el interior del interior y empiezan a desaparecer los grandes conglomerados, ahí… el mercado no existe. Porque no cierra la economía. Ahí es sólo la economía solidaria. Los pueblos del interior, del interior, y ustedes saben, necesitan de las cooperativas, necesitan de las mutuales, y necesitan del Estado presente. Las obras no son obras sólo. Son obras que generan trabajo, pero no sólo eso. Sin obras no hay progreso. Yo he visto en carne propia el progreso de las obras. Cuando llega la mejor política de salud, que es cuando le pones el agua potable a un vecino, porque a veces todavía en nuestra provincia y en nuestro país hay vecinos que tienen que llenar el agua y tomarla de un tanque porque no tienen agua potable. Yo he visto cuando llega el gas, cuando llegan las cloacas, cuando se pavimentan los caminos. Las obras no solo son obras, son progreso. Es por eso que esta mañana y hoy les digo a ustedes, voy a continuar. más allá de esta crisis, con las obras que inició nuestro querido gobernador Juan Schiaretti. Y voy a hacer lo posible y lo imposible, queridos intendentes, para que en conjunto con las cooperativas y las mutuales, podamos seguir haciendo obras en cada uno de nuestros pueblos, en cada uno de los rincones de nuestra querida provincia. Nosotros queremos… Que las obras vayan a donde está la gente y no la gente a donde están las obras. De la misma manera que hoy está en debate la educación. Yo creo que por ahí algunos han tenido la suerte de nacer en otra condición social. Y no entienden que para muchos, en los cuales me incluyo, la educación fue la posibilidad de ascenso social. Sin educación no hay progreso. Sin educación no hay futuro. Quiero que sepan también que tenemos que trabajar unidos y en conjunto porque lo que se viene es difícil. Pero sepan también que no voy a parar de invertir en educación pública y en salud pública en nuestra querida provincia. Sé que tal vez no son los vientos de moda. pero no sería yo si dejara mis convicciones en mi casa.

Es por eso que les pido a todos que en estos tiempos difíciles estemos más unidos que nunca, que sepamos comprender también que son tiempos difíciles en donde solamente unidos vamos a poder salir adelante, en donde solamente juntos vamos a poder pasar esta etapa tan difícil de la Argentina. Pero que la Argentina tiene un futuro mejor, de eso estoy convencido. Como les dije antes, me tocó campear otras crisis. En San Francisco… y en Córdoba.

Ahora sé que de nuevo en la provincia me toca otro desafío. Tengan la confianza, tengan la certeza que voy a ser el mismo Martín de siempre, que voy a tomar las decisiones que haya que tomar, sean complejas o difíciles, pero entendiendo siempre que van a ser en beneficio de nuestros pueblos. Solo le pido adiós. que nos libere las piedras que se interpongan en nuestro camino y nos haga fuerte y nos ilumine para construir una Córdoba que no pare, ese faro productivo del interior, ese faro productivo que ilumina a la Argentina y que le muestra un camino distinto, un camino posible para que nuestro país sea cada vez más grande.

¡Viva San Francisco! ¡Viva San Justo! ¡Viva Córdoba! Muchas gracias. Gracias.

 

 

Llaryora recibió los atributos de mando en el Superdomo y es el nuevo gobernador

 

 

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