El Gobierno celebra el superávit fiscal, pero no menciona los efectos sociales del ajuste

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El ministro de Economía dio los números de las cuentas públicas en enero: el superávit primario superó los dos billones de pesos y el financiero, luego de afrontar los pagos de deuda, fue de medio billón. Sin embargo, nada se dijo de medidas que tiendan a frenar la recesión y recuperar los salarios.

El Sector Público Nacional (SPN) registró en enero un superávit financiero de $518.408 millones, producto de un superávit primario de 2 billones 10.746 millones de pesos y del pago de intereses de la deuda pública neto de pagos intra-sector público, que alcanzó 1 billón 492.338 millones de pesos.

Estos resultados fueron celebrados en el Gobierno. Se trata de números que van más allá de las exigencias del propio Fondo Monetario Internacional (FMI), con una contracara social que no es mencionada por los funcionarios: profunda caída de la actividad económica, subejecución presupuestaria, recortes a las provincias, licuación de jubilaciones y un profundo deterioro de los ingresos reales de la población.

El Ministerio de Economía informó que se trata del «primer superávit financiero desde agosto de 2012 y el primer superávit financiero en un mes de enero desde 2011«.

La reducción del déficit fiscal fue, desde el primer día de gestión, una de las prioridades remarcadas por Javier Milei. En ese marco, y luego de un contexto financiero de congelamiento de presupuesto, reducción del gasto e incremento de la recaudación nominal producto de la inflación, Luis Caputo dio a conocer la balanza financiera que registró el Sector Público Nacional durante el mes de enero.

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