La volatilidad del mercado energético, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, obligó al Ejecutivo a revisar sus proyecciones sobre el precio de los combustibles y su estrategia para seguir desacelerando la inflación.
El Gobierno nacional sigue de cerca la evolución del precio internacional del petróleo y las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), al considerar que ambos factores pueden afectar la inflación y el escenario económico previsto para los próximos meses. La suba del crudo, vinculada al conflicto en Medio Oriente, frenó la reducción en los combustibles que el oficialismo esperaba implementar durante agosto.
En la Casa Rosada admiten que la volatilidad del mercado energético modificó los planes iniciales. La intención era aplicar una baja de entre el 10% y el 15% en el precio de las naftas, con el objetivo de generar un efecto positivo sobre el resto de los precios y acercar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) a niveles inferiores al 1% mensual. Sin embargo, ahora reconocen que cualquier reducción dependerá del comportamiento del petróleo, el tipo de cambio y la política comercial de las petroleras.
Otro de los factores que observa el Ejecutivo es la política monetaria de la Reserva Federal, ya que una eventual suba de tasas fortalecería al dólar a nivel global, reduciría el ingreso de capitales hacia mercados emergentes y podría complicar la estabilidad financiera de la Argentina. Aun así, desde el Gobierno mantienen una visión optimista y sostienen que la política fiscal y monetaria permitirá sostener la estabilidad cambiaria.

El barril de Brent cerró este lunes alrededor de US$85, luego de haber superado los US$100 durante la semana pasada. Aunque el conflicto en Medio Oriente sigue siendo una preocupación, en el oficialismo consideran que una escalada prolongada no sería conveniente para Estados Unidos y esperan que la tensión internacional disminuya en las próximas semanas.
El Gobierno busca continuar con la desaceleración de la inflación, luego de que el último dato oficial registrara un 1,9% mensual en junio. La meta es reducir ese índice por debajo del 1% en los próximos meses y consolidar la estabilidad económica como uno de los principales objetivos de gestión.





