El vocero presidencial, Manuel Adorni, subrayó que eso «se va a cumplir a rajatabla y no va a haber excepciones». Además, ratificó el achique del Estado y la revisión de contratos.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, afirmó este martes, al referirse a la protesta social, que el precepto del Gobierno nacional es que «dentro de la ley todo, fuera de la ley nada», y subrayó que eso «se va a cumplir a rajatabla y no va a haber excepciones».
Al brindar una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, Adorni sostuvo además que el ajuste fiscal va a tener «como contrapartida la expansión en la contención social de ser necesaria» e insistió en que «la gravedad de la situación» económica del país.
El vocero sostuvo también que la economía se encamina a “una hiperinflación más devastadora que la de 1989 y 1990”, pero remarcó que “la decisión del Gobierno es evitarla”.
“Nos encaminamos hacia una hiperinflación y la decisión es evitarla. La inflación que vamos a evitar seguramente sea mucho más devastadora que la hiperinflación de 1989 y 1990”, aseguró Adorni al hablar en conferencia de prensa en Casa de Gobierno.
En 1989 la Argentina registró una inflación anual de 3.079,5% y en 1990 de 2.314%.
Indicó que “la hiperinflación, por definición, es el rechazo absoluto por la moneda y la espiralización en los precios”, y aseguró que la Argentina se encuentra “en la peor crisis de la historia económica”.
En ese sentido, afirmó que “la situación es crítica”, y subrayó que el Gobierno recibe “una Argentina con 45% de pobreza y 200% de inflación anualizada, con problemas de empleo, de salario y en el comercio exterior”.
Por eso, subrayó que, “en las próximas horas», se tomarán «las medidas que eviten la catástrofe”, y puntualizó que las precisiones sobre el paquete de definiciones económicas las anunciará esta tarde el ministro de Economía, Luis Caputo, en un mensaje grabado que se emitirá a las 17.
Achique del Estado
El vocero presidencial, Manuel Adorni, consideró este martes, al referirse a la administración pública nacional, que “el empleo militante es el que nace por cuestiones políticas y de caja”, y afirmó que, “quien no trabaja, dejará de pertenecer a la planta” del Estado.





