Hace alrededor de 20 años, Carlos Dávila comenzó a construir un jardín comunitario sobre los terrenos fiscales del ex Ferrocarril Mitre. Al mismo tiempo, varias edificaciones colindantes a este paseo fueron ocupando los terrenos desaprovechados. Muchas, para el uso privado.
Ahora, Carlos denuncia que la Policía Federal quiere obligarlo a quitar el jardín, que ya cuenta con plantas, árboles, bancos y juegos infantiles abiertos a todo público.
De acuerdo con Dávila, fueron tres las visitas de la Policía desde la pandemia. Pero nunca lo abordaron directamente, sino que buscaron a vecinos para que testifiquen sobre quiénes son los autores del jardín. Fue el mismo Carlos quien llegó a la sede policial para preguntar sobre la situación, pero le dijeron que debía dirigirse al Juzgado Federal.
Carlos construyó el jardín “a pulmón”, enteramente con plantas que le cedieron, materiales reciclados, y piezas olvidadas que restauró en su tiempo libre. Al día de hoy, mantiene el lugar en óptimas condiciones, a pesar de que, según dice, la Municipalidad no se encarga de la limpieza de ese espacio en particular.

La estética del patio, ubicado por calle Mitre al 1000, lo convierte en un lugar de trabajo recurrente para fotógrafos de bautismos y fiestas de 15.
“Me duele que vengan y quieran sacar todo esto. Pero, si ellos están en su razón, yo no puedo hacer nada”, manifestó Carlos.
A su vez, reconoció y agradeció el apoyo de los vecinos y la comunidad local en la preservación de este espacio.





