Ubicados en 1 y 64 de Frontera desde hace un año, es la cuarta vez que les roban. De ellas, tres fueron en un período del último mes. «Realmente estamos a la buena de Dios», expresó su propietario, Gustavo Niz, en dialogo con Radio Estación 102.5.
«En estos momentos no encuentro palabras, no se que decir ya», aseguró. Sobre la situación que afronta junto a su familia, expresó «no es fácil» y que tiene «miedo» por la «locura» con la que se vive.
Tras los hechos delictivos, debió dormir en el local, ya que están a la espera de que le coloquen las rejas. «No tenemos vida nosotros», dijo.
«Te quitan todo: la forma de vivir, ya no vivís tranquilo, vivís pensando que te van a robar, vivo con el celular en la cama viendo las cámaras. Me quitaron una parte de mi vida», admitió.
Por su parte, remarcó que los negocios vecinos también fueron víctimas de la delincuencia. «¿Que hay que esperar, que nos maten?, vamos al negocio pensando en que nos van a robar», lamentó. En tanto, indicó: «Me replanteo si sirve quedarnos, si se puede seguir. Me dan ganas de cerrar el negocio».
«Te roban porque saben que nadie hace nada, entonces me van a seguir robando, rompiendo y ahora cuando ponga las rejas no las van a poder romper, pero como saben que adentro hay plata van a entrar a robar con mano armada. Si nadie se hace cargo de nada, va a pasar, y no solo a mi, sino a comerciantes, a vecinos», lamentó.





