El Niño impactará en Córdoba con lluvias intensas y tormentas durante el verano

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Un especialista de la Universidad Nacional de Córdoba advirtió que el calentamiento del océano Pacífico podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas. Se esperan mayores probabilidades de tormentas fuertes, especialmente en el centro y el este de la provincia.

El fenómeno climático de El Niño se intensifica en el océano Pacífico ecuatorial y podría influir en las condiciones meteorológicas de Córdoba durante el próximo verano, con un aumento de las probabilidades de lluvias intensas y tormentas fuertes.

Según explicó Edgardo Pierobón, docente de la Licenciatura en Hidrometeorología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), el actual episodio se perfila como uno de los más potentes de los últimos 80 a 90 años, de acuerdo con las temperaturas oceánicas registradas.

El especialista aclaró que esto no significa que vaya a llover todos los días, sino que aumentan las posibilidades de que se produzcan eventos meteorológicos severos. Para explicarlo, señaló que se trata de “jugar con un dado cargado”, en referencia a una mayor probabilidad de que ocurran estos fenómenos.

Las zonas centro y este de Córdoba aparecen entre las áreas que podrían registrar una mayor incidencia de las tormentas durante los próximos meses.

¿Qué es el fenómeno de El Niño?

El Niño es la fase cálida del fenómeno climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (Enso), un sistema natural que influye en las lluvias y las temperaturas a escala global.

Se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial experimentan un calentamiento sostenido. Este proceso modifica la circulación atmosférica y puede provocar cambios en los patrones de precipitaciones de distintas regiones del planeta.

El Enso tiene tres fases: El Niño, caracterizado por el calentamiento del océano; La Niña, asociado al enfriamiento; y una fase neutra, cuando las temperaturas se mantienen dentro de los valores habituales.

Estos episodios no tienen una periodicidad fija, aunque suelen presentarse en intervalos de entre dos y siete años.

La llegada de El Niño representa un cambio respecto de lo ocurrido entre 2020 y 2022, cuando tres años consecutivos de La Niña contribuyeron a generar una fuerte sequía en la región núcleo, la Mesopotamia y el Litoral argentino.

La falta de precipitaciones afectó la producción agrícola y las cosechas. En cambio, durante los episodios de El Niño suelen registrarse lluvias superiores a las normales en el Litoral y en sectores de la región pampeana.

Entre los antecedentes más intensos del fenómeno se encuentran los períodos 1972-1973, 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.

Córdoba cuenta con más herramientas de monitoreo

A diferencia de lo ocurrido en 2015, la provincia dispone actualmente de una mayor capacidad para seguir la evolución de las condiciones meteorológicas, con radares, estaciones de medición y modelos de pronóstico de alta resolución.

El desarrollo de estos episodios suele extenderse desde mediados de año hasta abril del siguiente, con un pico de calentamiento oceánico que habitualmente se registra entre noviembre y diciembre.

Por el momento, el escenario plantea la necesidad de seguir de cerca la evolución del fenómeno y fortalecer la prevención ante posibles tormentas intensas durante el verano.

La inflación en Córdoba fue del 1,4% en septiembre

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