El SENASA centralizará el registro y la fiscalización de trámites agroalimentarios

El senasa absorbera la fiscalizacion y los registros de productos gracias a su despliegue operativo y red de laboratorios en todo el pais foto senasa XETTEH74CJH45IVK6VWWJNRXPQ

Con la disolución del INAL, el organismo sanitario administrará una base única de datos y tendrá a su cargo el control operativo del sector. Además, se estableció un plazo máximo de 45 días para actualizar el Código Alimentario Argentino.

El Gobierno nacional oficializó una profunda reestructuración del sistema de control de alimentos en Argentina mediante el Decreto N.º 697/2026, con el objetivo de simplificar trámites, reducir la burocracia y optimizar los procesos productivos del sector agroalimentario.

La medida establece la disolución del Instituto Nacional de Alimentos (INAL) y la redistribución de sus funciones. A partir de ahora, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) será el organismo encargado del registro, control y fiscalización operativa en todo el país, mientras que el Ministerio de Salud concentrará su trabajo en la elaboración de políticas sanitarias y nutricionales.

La reforma busca eliminar la superposición de competencias, los trámites duplicados y las demoras administrativas que históricamente afectaron a productores e industrias alimentarias.

Uno de los principales cambios será la creación de una Base Única de Datos, administrada por el SENASA, que centralizará la información sobre productos y establecimientos alimenticios. De esta manera, se eliminarán las evaluaciones repetidas y se agilizarán los procedimientos administrativos.

Con la disolucion del inal se busca eliminar la duplicacion de controles para el transporte y la comercializacion de alimentos procesados foto senasa U2GR5HO2SRBMDAACNWLR23VCMQ

Además, el decreto establece un plazo máximo e improrrogable de 45 días hábiles para actualizar el Código Alimentario Argentino (CAA), con el propósito de acelerar la incorporación de nuevas tecnologías, ingredientes y avances científicos.

En materia de comercio exterior, la normativa también introduce modificaciones importantes. En el caso de las importaciones, se reconocerán certificaciones emitidas por países con sistemas de control equivalentes o alineados con estándares internacionales. Para las exportaciones, los productos deberán cumplir únicamente con las exigencias del país de destino y contarán con una única certificación emitida por el SENASA.

La nueva estructura también apunta a fortalecer la coordinación con las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, buscando unificar criterios sobre requisitos, aranceles y sistemas de control en todo el territorio nacional.

Mientras tanto, el Ministerio de Salud continuará siendo el responsable de diseñar políticas vinculadas con la alimentación saludable y ya trabaja en iniciativas destinadas a reducir progresivamente el uso de colorantes y saborizantes artificiales en productos procesados.

Con esta reorganización, el Gobierno busca modernizar el sistema de fiscalización alimentaria y mejorar la eficiencia en toda la cadena productiva del país.

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