El balotaje del domingo se dará en medio de la más grave crisis de seguridad que vive el país: atentados y asesinatos de varios candidatos.
Luisa González y Daniel Noboa, candidatos a la presidencia de Ecuador por Revolución Ciudadana (RC) y Acción Democrática Nacional (ADN), respectivamente, cerraron este jueves a la noche sus campañas de cara a la segunda vuelta del domingo próximo con promesas de cambio, en un momento en que el país atraviesa la peor crisis de violencia e inseguridad de la historia reciente.
En los últimos días los candidatos se dedicaron a recorrer el país para captar a los 5,1 millones de electores que no votaron por ellos en la primera vuelta y que están en juego para decidir quién será el próximo presidente de Ecuador hasta 2025.
La candidata del correísmo, Luisa González, centró sus últimos spots en socializar sus propuestas en materia de seguridad, salud y empleo, además de intentar cautivar al electorado más joven.
«No es una elección cualquiera. En esta elección nos jugamos la vida», sostuvo González al inicio de su discurso, vestida con un chaleco antibalas, desde una tarima y fuertemente custodiada por policías, en el barrio Cristo del Consuelo, de Guayaquil, donde operan los miembros de las bandas criminales más violentas del Ecuador.
«En esta elección se puede marcar el antes y el después de la dignidad de 18 millones de ecuatorianos. Nos sumieron en violencia, en pobreza, y hoy hay 280.000 hijos, padres, que han migrado en dos años, y eso queremos que pare», agregó la aspirante a la Presidencia, informó el medio local Primicias.
Acompañada por la gobernadora de Guayas, Marcela Aguiñaga, y el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, González aseguró que era momento de recuperar la dignidad del pueblo.
«¡Hasta la victoria siempre!», manifestó, citando el tradicional saludo del Che Guevara con el que se identifica la izquierda latinoamericana.
El compañero de fórmula de González, Andrés Arauz, aseguró que «la información técnica» con la que cuentan ubican a esta lista como la primera opción para la Presidencia.
Antes de cerrar su campaña en Guayaquil, el binomio del correísmo encabezó una caravana en Manabí, bastión de esta agrupación política, junto al prefecto de Manabí, Leonardo Orlando, y otros dirigentes de la RC.





