La Municipalidad de San Francisco, a través de la Secretaría de Servicios Públicos, completó una intensa semana de trabajo eliminando más de 30 minibasurales en diversos sectores de la ciudad. Sin embargo, el dato que preocupa a las autoridades es la persistencia de estos sitios: tienen detectados 69 puntos críticos donde el arrojo de residuos es constante.
A pesar del esfuerzo municipal por recuperar espacios verdes, todavía existen casi 70 puntos de arrojo crónico de basura. “Si hay juegos y luces, la gente deja de tirar”, aseguran desde el municipio.

Fernando Godoy, director de Logística de la dependencia, lamentó que muchos vecinos sigan utilizando baldíos, plazas y canales de desagüe como depósitos de basura. «Son lugares que no deberían tener ese fin, pero lamentablemente mucha gente los toma como sitios de descarte», explicó el funcionario.
Las siguientes zonas fueron intervenidas durante los últimos siete días, las cuadrillas trabajaron en los barrios La Milka (incluyendo su plaza), La Florida, Sarmiento y Roque Sáenz Peña y en puntos específicos: Carlos Gilli al 450, Pasteur al 1200, José Ingenieros, Juan Díaz de Solís y Lamadrid, entre otros.
Además, se realizó una tarea fundamental de limpieza en los canales pluviales de la zona sur, especialmente en las intersecciones de la Autovía 19 con Avellaneda, Caseros y Savio, para garantizar el correcto escurrimiento del agua.

El municipio ha comprobado que la mejor forma de combatir estos focos de contaminación es la ocupación del espacio. Un ejemplo claro es el predio de Av. Trigueros y Gutiérrez (Barrio Cottolengo), que pasó de ser un basural a una plaza con juegos y parquización.
Actualmente, bajo la misma modalidad, se está trabajando en Barrio Parque (en el triángulo de calles Lamadrid, Chaco y Fassi) y en Barrio La Florida (a la vera de las vías del ferrocarril Av. Las Malvinas al 100).





