Los agentes están sospechados de aportar información sobre patrullajes y movimientos de móviles policiales para facilitar violentos robos en distintos puntos de la capital provincial.
Dos integrantes de la Policía de Córdoba fueron detenidos en el marco de una investigación que busca determinar si formaban parte de una organización dedicada a cometer violentos asaltos en distintos sectores de la ciudad.
Los detenidos fueron identificados como Juan Pablo Páez y Franco Santiago Herrera Figueroa. El operativo fue ordenado por el fiscal Juan Pablo Klinger e incluyó un allanamiento en la base del Comando de Acción Preventiva (CAP) 19, encargado de la cobertura de la zona de barrio San Roque.
Según la investigación, los policías habrían tenido un rol dentro de la estructura delictiva y presuntamente aportaban información sobre los recorridos y horarios de los patrulleros.
La principal hipótesis apunta a que los agentes monitoreaban los movimientos de los móviles policiales y transmitían esa información a los delincuentes. De esta manera, los asaltantes podían conocer cuándo ingresar a determinadas viviendas y cuándo retirarse, aprovechando momentos en los que las zonas quedaban sin vigilancia.
Uno de los hechos investigados ocurrió durante la madrugada del 20 de abril, en una vivienda de barrio Urca. Un grupo de delincuentes ingresó al domicilio mientras la familia dormía y redujo a sus integrantes.
Los asaltantes maniataron y golpearon a los integrantes de la familia y los obligaron a realizar transferencias bancarias. El botín superó los 17 millones de pesos y también fueron sustraídas dos camionetas.
Por ese episodio, la Fiscalía ya había ordenado 11 detenciones, a las que ahora se sumaron los dos policías investigados.
La causa también analiza un segundo asalto ocurrido el 5 de abril, en un edificio de calle Jujuy. En ese caso, los delincuentes lograron ingresar a un departamento, redujeron a una pareja y nuevamente obligaron a las víctimas a realizar transferencias bancarias.
La investigación continúa para establecer qué participación tuvo cada uno de los sospechosos y determinar si los policías efectivamente utilizaron información obtenida durante sus funciones para facilitar los robos.
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