Lo que comenzó como un debate de actualidad terminó en una feroz pelea entre las panelistas. Gritos, pases de factura y un clima de tensión que obligó a Ángel de Brito a intervenir para que la situación no pasara a mayores.
El piso de América TV se transformó en un campo de batalla durante la última emisión de LAM. La tensión entre Eliana Guercio y Carolina Molinari, que venía cocinándose en programas anteriores, finalmente explotó al aire, dejando a sus compañeros y al público en shock por la agresividad del intercambio.
Si bien la discusión se disparó por un tema de la agenda del día, rápidamente se tornó personal. Según se pudo ver en las imágenes que ya son virales, las «angelitas» sacaron a la luz viejos rencores que exceden lo profesional.
Guercio: «No te permito que hables de mi familia sin saber. Te haces la que tenes la posta y no sabes nada de lo que pasamos las mujeres de los jugadores. Sos una maleducada.»
Molinari: «Bajame el tonito, Eliana. Estás saltando por algo que nadie dijo. Te pones en un lugar de superioridad que no te queda bien. Siempre haces lo mismo, te victimizas.»
Guercio: «No me victimizo, pongo límites. Porque vos por un punto de rating sos capaz de decir cualquier pavada de cualquiera. ¡Respetá!»
Molinari: «¡Sos una soberbia! No se te puede decir nada porque todo te lo tomás a personal. Aprendé a trabajar en un panel.»
Ángel de Brito, acostumbrado a manejar los egos de su panel, tuvo que extremar recursos para retomar el control del programa. «Es un nivel de agresividad que no suma» se escuchó decir en el estudio mientras las protagonistas se interrumpían constantemente.
Como era de esperar, el clip de la pelea se convirtió en tendencia inmediata. Los usuarios de redes sociales se dividieron entre quienes apoyan el estilo directo de Guercio y quienes defienden la postura de Molinari, alimentando el debate sobre los límites de la confrontación en los programas de espectáculos.
Por el momento, no se sabe si habrá sanciones o si alguna de las panelistas decidirá dar un paso al costado, pero el clima en los pasillos de América quedó más que enrarecido tras este choque de personalidades.





