La hija de Marcelo Tinelli protagonizó un tenso episodio con los periodistas que la esperaban bajo la lluvia tras asistir a una obra. La modelo desmintió haber realizado una denuncia contra su ex, calificó las preguntas de «invasivas» y se retiró entre risas.
Este jueves por la noche, Juana Tinelli quedó en el centro de la polémica tras protagonizar un caótico e incómodo cruce con los cronistas de espectáculos que la aguardaban a la salida del teatro. La joven había asistido a ver Sex, la obra dirigida por José María Muscari, llamando la atención de los presentes desde el inicio debido a que pagó su propia entrada al no formar parte de la lista de invitados especiales de la producción.
La verdadera tensión se desató al finalizar la función. Al salir a la vía pública bajo una intensa lluvia, la modelo intentó eludir las cámaras cubriéndose el rostro, lo que dificultó el diálogo con los movileros que buscaban su testimonio. El momento fue registrado por las cámaras de Ciudad Magazine y compartido en redes por el productor Nahuel Saa.
Desmentida sobre su situación personal y quejas hacia la prensa
Al ser consultada por los cronistas respecto a su presente sentimental y los rumores que envolvían a su entorno, la hija del conductor televisivo interrumpió su marcha de forma tajante para aclarar su situación legal y personal: “Estoy bien. Yo no hice ninguna denuncia”, enfatizó Juana, desmintiendo de manera categórica las versiones periodísticas que indicaban que había iniciado acciones judiciales por presunta violencia de género contra su exnovio, Bautista Cuiña.
Inmediatamente después, ante la insistencia de las preguntas sobre su intimidad, la joven de 23 años manifestó su descontento con el abordaje de los medios antes de subirse al vehículo que la esperaba: “Hago terapia desde que tengo 10 años. El interrogatorio me parece muy invasivo”.
El episodio sumó una cuota extra de escándalo una vez que la modelo logró ingresar al automóvil. Lejos de apaciguar las aguas, tanto Juana como su acompañante comenzaron a reírse de manera visible frente a los trabajadores de prensa que continuaban registrando la secuencia desde los cristales del vehículo.
Ante la actitud de la joven, los periodistas reaccionaron indagando a viva voz: “¿Qué es lo que te da risa de esta situación?”. Sin responder a los cuestionamientos y tras unos instantes de incertidumbre debajo de la tormenta, el rodado aceleró y se retiró del lugar, dejando inconclusas las preguntas de los cronistas.





