Muchos padres optan por enviar a sus hijos a escuelas de natación desde que son niños, con el objetivo de que puedan aprender desde pequeños y así perder el miedo al agua.
Entre tantas historias, Radio Estación 102.5 entrevistó a Natalia Zalazar, profesora de educación física y docente desde hace 20 años, quien es propietaria del gimnasio Pura Vida. Justamente, sus alumnos -que tienen hasta ocho años de edad- realizan gimnasia durante todo el año y en los meses de diciembre, enero y febrero visitan su domicilio para aplicar todo lo aprendido en la pileta.

Con respecto a la metodología de enseñanza, indicó que dicta clases dos veces por semana con grupos reducidos de niños, incentivando a que también practiquen en las piletas de sus casas, lo que genera que tanto ellos como sus padres vean los propios logros y que comiencen la escolaridad tranquilos porque ya saben nadar.
Añadió que siempre mantiene con sus alumnos una primera charla, donde se les habla sobre los peligros del agua, como una forma de evitar accidentes. Sobre la edad en la que pueden empezar a practicar, mencionó que luego de la caída del ombligo los bebés ya pueden usar la bañera, pero que luego de la colocación de las vacunas, ya pueden permanecer en piletas, más si se trata de natatorios públicos.
En referencia a los consejos que brinda, contó que siempre recomienda a los padres comenzar con la práctica cuando antes, ya sea con un profesor particular o en un club: «Es un seguro más de vida que le damos, como una herramienta más, porque ellos se pueden defender y aparte porque nadar trae muchísimos beneficios. No hay que transmitir el miedo a los chicos, hay que buscar que puedan desenvolverse tranquilos en el agua».
Por otra parte, acerca de la importancia de la natación a temprana edad, consideró que debería ser incorporada como una materia obligatoria de aprender en la escuela, como una forma de capacitar y prevenir accidentes en el agua.





