Estudiantes de segundo año del IPET N.º 50 de San Francisco se embarcan en una aventura literaria que trasciende las aulas: un club de lectura al aire libre llamado “Los Aventureros Leen”.
Bajo la coordinación de Mariana Ávila y Adriana Galleto, este proyecto transforma a los estudiantes en mediadores de lectura en el espacio público.
“El objetivo fue acercar la lectura a la comunidad desde una perspectiva inversa: ya no somos los docentes quienes promovemos el placer de leer, sino los propios estudiantes quienes detienen a los transeúntes y les leen poesía”, explicó Galleto.
Cada 10 o 15 días, el grupo sale al centro de la ciudad para ofrecer pequeñas dosis de literatura a quienes circulan por allí: adultos mayores, trabajadores, adolescentes y parejas jóvenes.
El proyecto no solo promueve el hábito lector, sino que genera habilidades de comunicación, respeto, ciudadanía y metacognición. “Nuestros estudiantes logran complicidad con las personas que los escuchan. Quedan admiradas. No pueden creer que un adolescente los lleve por los carriles de la lectura”, remarcó la docente.
Ávila subrayó el carácter voluntario del club. “Los chicos se anotan porque quieren, no hay obligación ni desde la asignatura ni desde la escuela. Eso es lo más valioso”, dijo emocionada. Además, agradeció el cálido recibimiento de la comunidad: “Todos los que se detuvieron se quedaron a escuchar, con respeto y atención. Fue muy conmovedor”.
La elección del género poesía fue un punto clave. Según Galleto, “es un género que permite una lectura corta, con estructuras semánticas comprensibles. Los chicos mismos lo eligieron porque verso a verso pueden desplegar múltiples sentidos”.
“Ellos piden volver a salir. Preguntan: ‘¿el próximo lunes, a dónde vamos?’. Se sienten protagonistas, parte de la comunidad. Están motivados y ya hasta armaron un PowerPoint con fotos del proyecto”, contó Galleto.
Detrás del entusiasmo estudiantil hay una sólida estructura institucional. Las salidas se autorizan con los protocolos necesarios, participan familias acompañando, y desde la dirección del colegio se brinda todo el respaldo logístico. “Parece que era un proyecto de dos personas, pero ya nos dimos cuenta de que somos muchos quienes trabajamos para que esto sea posible”, señalaron.
El proyecto también se inscribe en los nuevos lineamientos pedagógicos que priorizan valores como la solidaridad, la escucha activa y la formación de ciudadanos críticos.
“No todo debe verse a largo plazo. Este proyecto tiene efectos inmediatos en el niño. Un estudiante sano, motivado y lector es un estudiante que llegará a buen puerto”, reflexionó Galleto.
“Los Aventureros Leen” es una ventana abierta a una forma distinta de enseñar literatura. Como señaló la docente: “Lengua y literatura es enciclopedia pura. No tengamos miedo de ofrecer autores como Borges o Benedetti en primeros años. Elevemos la materia literaria para que se cruce con los demás saberes”.
La experiencia de estos estudiantes demuestra que la lectura, cuando se vive como aventura y como acto compartido, puede transformarse en un motor poderoso de cultura, aprendizaje y encuentro humano.
https://youtu.be/NOr_fc4T4jU





