El experimentado delantero de 33 años dejó de pertenecer a la Academia de Nueva Italia tras ser acusado de faltas disciplinarias. Lejos de llamarse al silencio, apuntó directo contra el mandatario Manuel Pérez: “Un dictador”.
El paso de Ricardo Centurión por Racing de Córdoba terminó de la peor manera posible. Lo que comenzó como una fuerte apuesta deportiva duró apenas un semestre, y en las últimas horas la dirigencia de la Academia cordobesa tomó la determinación de rescindirle el contrato en términos sumamente escandalosos.
La mecha se encendió luego de que el presidente de la institución, Manuel Pérez, diera detalles públicos de los motivos que desgastaron el vínculo con el atacante, quien había solicitado una segunda oportunidad bajo la conducción técnica de Gustavo «Sapito» Coleoni. «Nos colmó la paciencia porque lo estamos esperando desde unos días antes del partido ante Chaco For Ever, cuando habíamos tomado la determinación», disparó el máximo dirigente, exponiendo que el jugador faltó a prácticas y sesiones de kinesiología pactadas.
Pérez reveló además un trasfondo logístico que dejó mal parado al ex-Boca: «Fue notificado en cada multa. Esperamos que nos devolviera la llave de la casa que tenía en un barrio privado, un auto que le prestamos para que se moviera en Córdoba y nada de ello sucedió. Es un muy triste porque le dimos todo, le brindamos confianza, pero lamentablemente tenemos que ponerle un cierre al tema».

La respuesta en llamas de «Centu»
Horas después de las declaraciones del dirigente, el delantero rompió el silencio a través de su cuenta de Instagram con un durísimo descargo. “Ay, Manuel Pérez. Cuando yo hable de vos, se te van a ir las elecciones y tu mentira. Un dictador con un hijo con un mismo problema”, lanzó de manera letal.
Centurión —quien acumuló 14 partidos, tres goles y dos asistencias con la camiseta de Racing— continuó criticando con dureza el manejo de la institución:
“Un tipo que los hace cagar de hambre a los chicos y exige resultados. No tienen ducha, no tienen desayuno”.
En su picante storie, el futbolista llegó a trazar una fuerte comparación política al preguntarle al dirigente: «¿No tendrías que estar en Venezuela?», al tiempo que remarcó: «Yo soy libre, cosa que si no opino igual que vos no escuchás. No escuchen, acérquense y vean que no imponga miedo». Para cerrar, dejó un mensaje de despedida para los simpatizantes: “Ahora sí, a la hinchada, mis respetos. Hay cosas mejores que el sistema de este tipo. Nueva Italia, abrazo y hasta siempre”.
La contraofensiva: «Llegaste con lo puesto»
El escándalo sumó un nuevo capítulo cuando Nazareno Pérez, hijo del presidente de Racing, salió al cruce del futbolista en las redes sociales con munición pesada. «La persona que tratás de dictador te compró hasta los calzoncillos cuando llegaste con lo puesto, las zapatillas para entrenar y también te transfirió una Amarok que estaba a mi nombre», retrucó con indignación.
Nazareno no se guardó nada respecto a las condiciones en las que convivieron y los hábitos del deportista:
“¿Viviste en un country, que ahora hay que ir a limpiar por la mugre que dejaste, y querés hablar? ¡Hablá bien entonces! Sin blasfemias, hablá de las que te cubrió el presidente de Racing y tus compañeros, tanto que querés hablar”.
Finalmente, el hijo del mandatario desmintió las falencias edilicias acusadas por el delantero y le pasó factura por supuestas deudas: «Yo de corazón te deseo lo mejor, pero no hay que ser tan atrevido ni desagradecido con gente que te dio todo lo que más pudo. Esto es el Ascenso, acá cuesta el doble y sí hay duchas en Racing y desayunos, no con la última tecnología como acostumbrará Centurión en su glotonería, pero acérquense al predio. Me olvidaba. La Amarok todavía no la pagaste. Y voy a ir a pagar yo la deuda que dejaste del service antes de irte. Después te hacés el turro».
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