La farmacia Rencoret de Rossi es un local de barrio Consolata que es muy reconocido por sus vecinos. Un lugar de más de 30 años de experiencia que generó muchos clientes en este tiempo. El comercio le pertenece a Fernanda Rencoret de Rossi, la cual viene de una familia de farmacéuticos.
En este sentido, dialogamos con Fernanda para que nos comente su historia en el mundo de la salud. «Me recibí en diciembre del 87, mi familia es de farmacéuticos, mi papá hace mucho que tiene farmacia. De 5 hermanos, 3 somos farmacéuticas. Primero me vine a trabajar con mi papá hasta septiembre de 91, luego compré la farmacia Martelli, a partir de allí empezamos a trabajar con mi propia farmacia», manifestó.
«El legado de la farmacia en la familia fue muy grande», agregó.
Por otra parte, Fer comentó lo que significa la farmacia en su vida. «Mi farmacia es mi vida, amo lo que hago, amo mi profesión, los clientes son mis amigos, me encanta el trato con el público. La gente venía te compraba y uno establecía un vínculo, cuando no tenía hijos pasaba mucho tiempo en la farmacia, eso generó que estableciera muchos vínculos», detalló.
Un gran equipo para un buen ambiente laboral

Cuando ingresa a la farmacia se topa con muy buenas energías, eso únicamente se logra con un buen ambiente de trabajo. Hoy en día, el equipo está conformado por Vicky, Gisela, Alejandra y María Pía.
«Mi equipo de trabajo es fundamental, sin mis chicas nada sería posible. Siempre tratamos de hacer actividades fuera del negocio, fuera de la vida diaria y con eso podemos hablar cosas de nuestras vidas», remarcó Fernanda.
Un trabajo de mucho tiempo
«En la farmacia hay que estar muchas horas, si la gente que me conoce necesita un remedio un fin de semana, yo doy ese servicio de abrir la farmacia y darle el medicamento, estoy a tres casas del local y siempre tratamos de dar todo el servicio que se pueda», destacó.
Una nueva cara

En diciembre del 2019 la farmacia se cambió de lugar, sólo a metros de donde estaba antes. «Compramos la casa en donde hoy está funcionando la farmacia, en el local anterior estábamos muy comprimidas con mi equipo de trabajo, hoy por suerte tenemos mucho espacio, eso hace que estemos más cómodos trabajando», detalló.
Finalmente, Fernanda dejó un mensaje para algo muy preciada para ella, sus clientes. «Al cliente lo único que le puedo decir es gracias, estamos y seguimos gracias a la gente, mucha gente nos acompaño y creyó en nosotros», concluyó.
Por Luis «Pitu» Giordano





