Los niños franceses que regresan este lunes a clases tras las vacaciones de verano, deberán hacerlo sin sus teléfonos celulares.
A los alumnos se les solicita que apaguen sus teléfonos o los dejen dentro de un casillero.
La ley les permite a los maestros confiscar los teléfonos durante todo el día en caso de que se desobedezca la orden.
Infobae




