El evento, que ya es un clásico en la ciudad, ofreció a los más de 700 asistentes una variedad de deliciosas opciones para disfrutar de una merienda única.
Desde exquisitos chocolates calientes hasta piezas de repostería, el Té Chocolate Parroquial no defraudó a los presentes.
Además de la oferta gastronómica, los asistentes pudieron disfrutar de un ambiente festivo y ameno, con música en vivo y actividades para toda la familia.
La convocatoria fue todo un éxito, logrando reunir a personas de diferentes edades.






