Entre gritos y llanto, la participante se aferró a Martín y, visiblemente angustiada, comenzó a repetir de manera desesperada: “no quiero, no quiero, no quiero que te vayas”, mientras lo sujetaba con fuerza para evitar su salida. La situación generó incomodidad en la casa, donde varios de sus compañeros intentaron calmarla sin éxito.

El episodio dejó un clima de conmoción entre los participantes y sumó un nuevo capítulo de alta intensidad emocional en el desarrollo del programa, que continúa captando la atención del público en cada gala.