Hernán Bringas es un joven de la ciudad de Río Cuarto, el cual estará un tiempo presente en nuestra localidad. Se trata de un artesano que vive en Brasil y que tiene que hacer una parada por unos meses en San Francisco para realizar unos papeles para luego volver al país limítrofe.
En este sentido, mucha gente se enamoró de su perrita, Valquiria, la cual fue adoptada en Perú y desde allí tienen una relación entrañable. Una relación que va a todos lados. Radio Estación 102.5 habló con el artista para que nos comente su historia.
«Es un estilo de vida para mí»

El joven indicó la manera en la que empezó a hacer artesanías para poder vivir de eso.»Primero empecé yéndome de vacaciones, conocí gente que hacía artesanías y allí me empezaron a enseñar, después de a poco le empecé a agarrar el gustito, descubrí que era un medio para conocer a todo el mundo, para poder viajar», manifestó Hernán.
El artesano hace dos semanas que está en la ciudad de San Francisco y planea quedarse por algunos meses más. En este marco, se refirió a la gente de nuestra localidad y argumentó: «La verdad es que me gustó mucho, la gente es muy cálida, muy hospitalaria y muy conversadora, eso me agrada mucho, me tratan muy bien y por suerte estoy vendiendo mucho».
Hernán vende pulseras, tobilleras, collares con piedras, accesorios de todo tipo realizados por él.
Su perrita, Valquiria

Si lo ves a Hernán en el centro también vas a ver a su perra, Valquiria, un ser muy hermoso y amigable. «Valquiria es de Perú, la adopté allí, ella es muy pegada a mí y yo soy muy pegado a ella, prácticamente somos uno, los vecinos la conocen más a ella que a mí, por suerte se llevó muy bien con los perritos de la plaza, se lleva bien con todo el mundo», remarcó el artista.

A su vez, agregó: «Por suerte es muy buena, es muy sociable, me dedique a criarla así, ella me acompaña a todos lados, es una gran compañera y es una guardiana para mí».
Como conclusión, Hernán decidió dejarle un mensaje a toda la gente de nuestra ciudad y señaló: «Quiero agradecer a toda la gente de San Francisco porque me han apoyado mucho en está estadía, por lo tanto sólo queda decir gracias».
Por Luis «Pitu» Giordano

