Impulsado por Mayra Gorosito, docente de educación especial y costurera, este espacio busca que niños y adultos con discapacidad encuentren su autonomía a través de la creación manual.
Una casona en calle Boero Romano al 745, al costado del Sport Automóvil Club, se ha convertido en el refugio creativo de quienes buscan mucho más que aprender a coser. «Hilando Sueños» es el proyecto de Mayra Gorosito, una joven docente de educación especial que decidió transformar su tesis de grado en una realidad concreta tras detectar la escasez de talleres para adultos con discapacidad en la región.
«Mi objetivo es que logren autonomía. Que puedan elegir qué color usar, cómo decorar un almohadón y que al final, sientan el orgullo de decir ‘esto lo hice yo’», explicó Mayra. El taller ofrece una propuesta integral que combina la costura con técnicas de porcelana fría, pintura y macramé, permitiendo que cada asistente explore su propia veta artística.
Aunque el proyecto nació pensando en los adultos, la alta demanda de la comunidad llevó a Mayra a abrir un cupo especial para niños los días viernes, a partir de los 6 años hasta adultos mayores. Las clases duran 90 minutos y están diseñadas para ser un momento de distensión que incluye materiales y merienda.
«Ya hicimos los primeros almohadones y ver la alegría de los alumnos y el agradecimiento de las familias es la mejor recompensa», destacó la docente.
Más allá de lo recreativo, el taller funciona como un semillero de emprendedores. Todo lo que los alumnos producen se lo llevan a sus hogares, con la posibilidad de comercializarlo en sus propias redes sociales, abriendo así una puerta a la independencia económica.
Para quienes deseen sumarse, las inscripciones siguen abiertas y no se requieren conocimientos previos, solo «ganas de crear». Los interesados pueden contactarse al 3564-359295 o visitar el perfil de Instagram @hilandosueños2026.






