Un cortocircuito desató un voraz fuego en la sala de elaboración de Panadería Ebenezer. Aunque las pérdidas materiales e insumos fueron severas y alcanzaron parte de la vivienda, la familia resultó ilesa. La prioridad absoluta es reparar u obtener maquinaria para recuperar su sustento.
Un dramático episodio afectó a la familia de Pablo Vargas, propietario de la Panadería Ebenezer en Frontera. El siniestro se originó tras finalizar la jornada de elaboración, cuando un fallo eléctrico desencadenó un incendio en el área de producción.

«En teoría fue un cortocircuito lo que generó el incendio», relató Vargas a Radio Estación, explicando cómo las llamas avanzaron rápidamente al tomar contacto con los ponchos de protección de los carros y la materia prima inflamable almacenada en el taller, como grasa, chocolate, film y papel.
Al percatarse del fuego por la advertencia de su hijo menor, de solo tres años, la familia actuó con rapidez. «Las familias se encuentran bien, tanto mi esposa como mis hijos… no sufrieron ninguna quemadura», destacó Pablo con alivio. Sin embargo, la voracidad del fuego impidió frenar el avance:
«En la desesperación quise apagar el incendio con mis fuerzas, pero no pude… Le tiré con un balde de agua y en vez de apagarlo es como que lo reavivó… Después fui a buscar el matafuego de la camioneta, pero ya el incendio era tan grande que no se pudo hacer más nada«.
El impacto material fue casi total en el sector de trabajo y alcanzó el comedor del inmueble debido al material aislante del techo. El horno sufrió serios daños en sus motores y circuitos eléctricos, mientras que la trinchadora quedó en estado crítico. «La máquina de armar el pan fue casi destrucción total. Lo único que sirve es el motor y el chapelillo, pero me dicen que me va a convenir ver si consigo una nueva o una usada en buenas condiciones».
Mientras trabajan aceleradamente para reacondicionar una habitación de la vivienda —algo prioritario debido a que su hija de 5 años es oxígeno dependiente y requiere un entorno limpio—, la comunidad ha respondido con una inmensa ola de solidaridad. Vargas expresó su profundo agradecimiento hacia los vecinos, la iglesia, el Colegio FASTA y sus colegas, señalando de forma especial la ayuda de Pablo, de Panadería La Estrella, quien le facilita pan a menor costo para revender a sus clientes.
Respecto a la ayuda actual, aclaró que la prioridad es retomar la actividad laboral: «Ropa, calzado y alimentos ya tenemos cubiertos gracias a la gran ayuda recibida. Hoy concretamente lo que necesitamos nosotros es volver a trabajar, porque es nuestra fuente de trabajo y no tenemos un sueldo a fin de mes. Es arreglar las máquinas, comprar o ver qué se puede hacer para empezar de cero».
Cómo colaborar:
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Teléfono de contacto: 3564-580504
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Alias de Mercado Pago:
PabloVargas.92
Fuego en Frontera: se incendió una panadería y las pérdidas fueron totales





