La delegación norteamericana estará encabezada por el Vicepresidente JD Vance y por Irán estará Mohammad Baqer Qalibaf, titular del Parlamento, como figura principal.
Las negociaciones están previstas tras un alto el fuego temporal alcanzado entre ambos países, con el objetivo de buscar una salida al conflicto y evitar una nueva escalada militar. Islamabad fue elegida como sede clave dentro de los esfuerzos de mediación internacional.
Delegaciones de ambos países comenzarán a llegar a la capital pakistaní para participar de las conversaciones, que se desarrollarán en un clima de desconfianza mutua y diferencias sobre los términos del acuerdo, especialmente en torno al programa nuclear iraní y la presencia militar estadounidense en la región.
El diálogo se da en un momento delicado, ya que persisten tensiones por presuntas violaciones del alto el fuego y desacuerdos sobre las condiciones de negociación, lo que genera incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento duradero.
De avanzar, estas conversaciones podrían marcar un punto de inflexión en la relación entre ambos países y en la estabilidad regional, con impacto directo en el escenario político y energético global.





