El juvenil Jeremías Testa tuvo su esperado debut en San Isidro durante la victoria 90-61 ante Bochas, y expresó su emoción por el apoyo del público y sus compañeros.
San Isidro vive un presente ideal en la Liga Argentina y, en la noche del lunes, además del sólido triunfo 90-61 ante Bochas Sport Club, el Rojo celebró el debut de Jeremías Testa, juvenil de la institución que sumó sus primeros minutos en Primera.
“Muy contento, nervioso… no es fácil entrar, pero el partido se dio para que pueda entrar”, confesó el joven, todavía con la adrenalina del momento. Además, reconoció que no había tenido la oportunidad en el encuentro anterior, pero esta vez el desarrollo del partido y la diferencia en el marcador le abrieron la puerta.
Testa también se refirió a la ausencia de Lucho Ortiz, una de las figuras del plantel que estará un tiempo afuera por lesión. “Es importante para el club, para el equipo, para la hinchada… lo queremos siempre adentro, así que ojalá tenga una pronta recuperación”, afirmó.
Sobre las sensaciones dentro de la cancha, no ocultó la mezcla de emociones: “Muchos nervios, pero también muchas ganas. Entrenando para esto, muy contento”.
Uno de los momentos más emotivos fue la ovación que recibió antes de ingresar. Los gritos y festejos de los juveniles de su categoría resonaron en todo el estadio.
“Escuchar a todos los chicos de mi categoría que querían que entre me da muchas ganas. Es un plus a la hora de entrar. Muy contento”, destacó emocionado.
El debut también se vivió con intensidad en su entorno familiar. “Mi papá, mi abuelo y mi mamá seguro estaban ahí… se estaban enterando de todo lo que pasaba”, contó entre risas.
Con el equipo invicto y el semillero respondiendo cuando el plantel lo necesita, San Isidro continúa sumando motivos para ilusionarse en esta nueva temporada.
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