En la madrugada del domingo Lucas Ludueña fue trasplantado de corazón en Córdoba. La intervención tuvo una duración de más de 5 horas y fue realizada con éxito.
Nueve años atrás Lucas Ludueña trataba de comprender porqué la vida lo puso en una encrucijada así. Su afección en el corazón – una miocardiopatía dilatada – requería de un trasplante del órgano porque estaba enfermo y debilitado.
El 25 de junio de 2015 Lucas escribió “Una carta desde el vacío del corazón” donde contó sus penas, sus anhelos, su deseo y también su desesperación. Su lucha estaba narrada en un trozo de papel, pero no solo su pelea sino la de su familia y especialmente la de su esposa Gabriela y el pequeño hijo que tienen. A los 32 años no se levantaba a trabajar sino que luchaba por vivir, se sentía impotente en una cama del Hospital Privado y se sentía desesperado.
Con el tiempo y tras una intervención fallida en que se lo iba a trasplantar, le dieron el alta y tuvo que volver a sus pagos, en nuestro San Francisco querido, a esperar que un día el teléfono sonara, que la noticia llegara.
El 10 de febrero volvió a aquella institución y ahora su vida dependía de una máquina, de una decisión y también de una compatibilidad. Una persona volvió a subir su nombre al tope de la lista de emergencia nacional por un trasplante. Podría decir algo así:
1º Lucas Ludueña – 32 años – Trasplante de corazón.
Anoche, mientras dormíamos o bailábamos o tomábamos algo en algún lugar; a él le dijeron que el momento había llegado. Eran las 4 de la madrugada y pasaron las horas y el tiempo. Los médicos salieron del quirófano alrededor de las 9.30 y la respuesta que se replicó entre los médicos y allegados de lucas fue: “todo salió bien”.
Lucas Ludueña siente sus propios latidos en una nueva gran fecha que recordar: 21 de febrero de 2016.
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