La industria llega al último trimestre con menos producción, empleo y empresas

RVWWYU4OFFAGXOAMNGNNO2S5CE

La actividad industrial acumula una caída del 2,7% en los primeros ocho meses de 2026 y las empresas anticipan una demanda interna todavía débil. También proyectan menos empleo y una reducción en la cantidad de firmas durante el año.

La industria argentina atraviesa el último trimestre de 2026 con varios indicadores en retroceso y pocas señales de una recuperación sostenida. Los datos oficiales y las expectativas de las empresas muestran un escenario marcado por menor producción, caída del empleo y una reducción del número de compañías industriales.

Según el Indec, en agosto la producción industrial aumentó 1,9% respecto de julio en la serie desestacionalizada, aunque ese avance no alcanzó para compensar la caída del 5,1% registrada el mes anterior. En la comparación interanual, la actividad cayó 3,2% y acumuló una baja del 2,7% entre enero y agosto.

Menos empleo y empresas

El retroceso también se refleja en el mercado laboral y en el entramado productivo. De acuerdo con un informe de Industria y Desarrollo (I+D), en junio se perdieron 2.561 puestos asalariados formales en la industria. En los últimos doce meses, la pérdida llegó a 51.810 empleos.

En cuanto a las empresas, durante junio se registraron 138 firmas industriales menos, mientras que el primer semestre acumuló una reducción superior a 1.600 compañías.

A este panorama se suma la presión sobre los costos. En los primeros ocho meses del año, los precios de los bienes industriales aumentaron 8,3% medidos en dólares, frente al 15,5% del índice general de precios al consumidor, el 21% de los servicios y el 41% de la energía eléctrica.

La inversión también mostró una caída: durante el segundo trimestre disminuyó 11% interanual y acumuló cinco períodos consecutivos de retroceso.

La demanda interna, el principal problema

Las expectativas empresariales para octubre y noviembre muestran un escenario de estabilidad, aunque con una tendencia negativa. El 64,9% de las empresas consultadas por el Indec no espera cambios en su producción, mientras que el 19,7% prevé una disminución y el 15,4% anticipa un aumento.

La demanda interna aparece como la principal preocupación. El 23,8% de los empresarios espera que sus pedidos disminuyan durante los próximos tres meses y solo el 13,8% prevé un incremento. Además, el 52,9% considera que su cartera de pedidos está por debajo de lo habitual.

Cuando se consultó por los factores que limitan la posibilidad de aumentar la producción, el 53,6% señaló la insuficiencia de la demanda interna. En segundo lugar apareció la competencia de productos importados, con 10,1%, y luego la incertidumbre económica, con 6,7%.

Las exportaciones presentan un panorama algo más favorable: el 18,2% de las empresas espera que aumenten, mientras que el 17,1% anticipa una caída y el 64,7% no prevé modificaciones.

Qué puede pasar con el empleo

Las perspectivas laborales tampoco muestran una recuperación cercana. El 79,8% de las empresas consultadas considera que su cantidad de empleados no cambiará, mientras que el 16,5% espera una reducción y apenas el 3,7% prevé incorporar personal.

Para todo 2026, I+D estima una pérdida de 50.000 empleos industriales directos y de unos 90.000 si se suman los puestos indirectos.

En cuanto a las empresas, la consultora proyecta unas 1.400 firmas menos durante el segundo semestre, lo que llevaría la pérdida anual a alrededor de 3.000 compañías industriales.

El acceso al financiamiento también representa una dificultad: el 31,4% de las empresas lo considera difícil y apenas el 6% lo califica como fácil.

Una economía con ritmos diferentes

El economista Tomás Amerio, de la Fundación Libertad y Progreso, consideró que los datos reflejan una “Argentina a dos velocidades” y señaló diferencias entre los sectores vinculados a la inversión y los bienes durables y aquellos relacionados con el procesamiento de materias primas.

Por su parte, Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, puso el foco en la debilidad del mercado interno. Según planteó, las variaciones de la actividad entre caídas y rebotes no logran modificar los problemas de fondo.

Casas sostuvo que el desafío consiste en recuperar la demanda doméstica sin alterar el programa económico y consideró que el regreso del crédito en pesos sería un elemento importante para una eventual recuperación.

Desde I+D también señalaron la presión de la competencia internacional y el contrabando sobre las empresas industriales. Según el informe, seis de cada diez firmas encuestadas consideran alto o muy alto el impacto de la competencia desleal y el contrabando sobre su actividad.

Con este escenario, la industria encara los últimos meses del año con una demanda interna todavía débil, menor inversión y expectativas de empleo y producción contenidas, mientras las empresas esperan señales que permitan revertir la tendencia.

El Gobierno reúne a su mesa política para definir cómo bloquear la sesión de la oposición contra el DNU de la Ley de Tierras

Compartí esta noticia