El bloque oficialista se retiró del recinto y reclamó que la legisladora radical tome licencia o se aparte de su banca por el caso que involucra a Omar Ludueña. La oposición cuestionó la medida y acusó al oficialismo de bloquear el funcionamiento de la Unicameral.
La sesión de la Legislatura de Córdoba volvió a quedar sin quórum este miércoles luego de que el bloque de Hacemos Unidos por Córdoba decidiera retirarse del recinto. El oficialismo reclama que la legisladora radical Alejandra Ferrero tome licencia o se aparte de su banca mientras avanza la investigación judicial que involucra a Omar Ludueña, empleado legislativo vinculado a su equipo y detenido en una causa por presuntos delitos contra la integridad sexual.
Desde el oficialismo sostienen que la situación requiere una definición política e institucional por parte de la Unión Cívica Radical. La legisladora Julieta Rinaldi afirmó que el bloque continuará sin dar quórum hasta que Ferrero adopte alguna de las medidas reclamadas.
El planteo de Hacemos Unidos por Córdoba se apoya también en la comparación con el caso del legislador Ramón “Cañito” Flores, quien dejó su banca luego de que su asesor José Villarreal fuera detenido en otra causa judicial.
Desde el oficialismo consideran que debería aplicarse un criterio similar y cuestionan que Ferrero continúe en su cargo mientras se desarrolla la investigación. El conflicto ya había provocado una situación similar en septiembre, cuando una sesión terminó sin quórum luego del retiro del bloque oficialista.
Los bloques opositores rechazaron el planteo y cuestionaron que el oficialismo utilice el quórum como herramienta de presión política.
El legislador Gregorio Hernández Maqueda calificó la situación como una “extorsión democrática” y sostuvo que el retiro del oficialismo representa un bloqueo al funcionamiento de la Legislatura.
Además, cuestionó la comparación con el caso Flores y sostuvo que se trata de situaciones diferentes, ya que Ludueña era un empleado de planta permanente de la Legislatura y no una persona contratada directamente por Ferrero.
Ferrero, por su parte, rechazó el pedido de apartamiento y sostuvo que no contempla renunciar a su banca. La legisladora también cuestionó las comparaciones realizadas desde el oficialismo.
De esta manera, el caso Ludueña profundizó el enfrentamiento entre el oficialismo y la oposición en la Unicameral cordobesa, al punto de afectar el desarrollo de las sesiones. Mientras Hacemos Unidos mantiene su reclamo para que Ferrero tome licencia o se aparte, la oposición sostiene que la Legislatura debe continuar funcionando y que las responsabilidades judiciales deben ser determinadas por la Justicia.





