La lista del oficialismo para el 2025 será del «Partido Cordobés»

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Mucho se habló en estas últimas semanas del posible escenario para las elecciones Legislativas de 2025 y sonaron nombres que causaron especial impacto en nuestra ciudad, es que se trata del actual intendente Damián Bernarte y el ex intendente Ignacio García Aresca.

Superando algunos análisis que resultaron bastante alejados de la realidad, con el pasar de los días ya se trazan algunas posiciones con mayor certeza . Córdoba irá con todos sus candidatos apoyados en la figura del Gobernador Martín Llaryora, de eso no caben dudas, de todos modos el gran «Partido Cordobés» será la presentación electoral del 2025, dónde se pone a la provincia en el contexto nacional. 

Llaryora ya tuvo participación en discusiones de escala nacional y está planteado como el modelo «Cordobés», esa es la figura que se mantendrá.

Que pasa en San Francisco y San Justo?

Manuel Calvo, el oriundo de Las Varillas, es uno de los principales nombres para las legislativas y este dato vino a poner en vereda las especulaciones sobre una ida adelantada de Bernarte. Es impensado que el Departamento San Justo acapare tantos espacios, teniendo en cuenta que también Ignacio García Aresca suena como candidato a repetir mandato. Además está teniendo buena recepción la versión de un sector que apoyaría para que Aresca desembarque en la provincia, justamente a la Secretaria que deje Calvo u otro Ministerio de importante presencia.

Damián Bernarte seguramente integrará la lista de candidatos a Diputados Nacionales, en un puesto no expectante, se hablaba de un 7° lugar o suplente. De este análisis quedaria descartada la advertencia de la oposición sobre el enroque y pase adelantando a un posible «sucesor de la intendencia» como ocurrió en las dos gestiones anteriores.

«Bernarte tiene todo enfocado al 2027, tener una gestión exitosa y continuar con el desarrollo del proyecto si es premiado con un segundo mandato», esa es la consigna que deslizaron fuentes allegadas al intendente municipal.

Igualmente, «El Peta está dispuesto para lo que venga, dónde le pida Martín, ahí va a poner todo su empeño», aclaró el informante.

De todas maneras, sabemos que la política «es el arte de lo posible «, así que todo puede pasar.

También hay quienes piensan en otros escenarios. Si bien en la actualidad hay dos o tres funcionarios que adquirieron «alto perfil de exposición», quienes bajan los decibeles de esa situación se apoyan en la lógica explicación de que es natural, ese formato ya se viene utilizando: Así ocurrió en los periodos anteriores donde secretarios o funcionarios adquieren una figura más notoria, a los cuales se les hizo seguimiento y de mediciones de imagen. Es algo que ocurre siempre en gestión política.

«Todos tienen que salir a la calle y mostrar su trabajo, es bueno que conozcan a todos los integrantes del equipo y la gente los vea», indicaron desde el ejecutivo.

En este contexto actual, la gestión municipal de la ciudad de San Francisco será vital para toda proyección política del arco oficialista y no es una tarea fácil, sobretodo condicionada por la crisis económica que puede tener un efecto gravitante.

 

Quiénes suenan para la cuota de “extranjeros” en la lista de Llaryora

Según publica con buen criterio un medio de la ciudad capital:  La lógica del Partido Cordobés se impondrá en la boleta del oficialismo para el ´25. Los nombres de extrapartidarios que se barajan.

Del mar de especulaciones que sobrevuelan las mesas de café de la dirigencia peronista cordobesa de cara al ´25, quizá exista hoy una primera certeza: la lista se armará con Partido Cordobés.

Hoy nadie imagina una nómina de candidatos puro PJ sin presencia de extrapartidarios en los primeros lugares; los “externos” que, en definitiva, le dan sustento desde las formas al proyecto del nuevo cordobesismo que talla personalmente el gobernador Martín Llaryora, tendrán una cuota de representación en la boleta que viene.

Siciliano junto a Demarchi (Morteros) y Tévez ( legislador/Brinkman )
Siciliano junto a Demarchi (Morteros) y Tévez ( legislador/Brinkman )

Por lo menos uno de los cinco primeros renglones del listado que patrocinará el mandatario provincial llevará estampado el nombre de alguno de los “extranjeros” que forman parte de la estructura oficialista.

De algún modo, Llaryora debe revalidar su apuesta transversal que colocó a foráneos en la primera línea del Gobierno provincial y que tanto recelo genera todavía hacia el interior del propio peronismo.

En las altas y bajas que preliminarmente se analizan camino a las legislativas del año próximo, por ahora, todo indica que el ex gobernador Juan Schiaretti no será candidato y que reservará sus energías para el partido más grande: el del ´27. 

Naturalmente, la baja de la figura más taquillera con la que cuenta el oficialismo provincial cambia la perspectiva de un Hacemos Unidos por Córdoba que deberá salir a construir un candidato/a competitivo para hacer una elección digna. Se sabe, en el historial del PJ cordobés, los comicios de medio término nunca fueron su plato fuerte y los objetivos reales pasan por la instancia provincial.

Y si bien en esta Argentina tan fluctuante hablar del ´25 supone casi hacer futurología, el tablero electoral ya muestra en la zona de precalentamiento a un radicalismo provincial empoderado tras el cambio de autoridades; a un Frente Cívico dispuesto a mover si es necesario y a un jugador libertario que llegará a la compulsa con la potencia de un Presidente que rompió los moldes de la política argentina. Ante ese combo más alguna otra oferta peronista (cristinista y/o massista) se enfrentará el cordobesismo.

Sin Schiaretti en la cancha, entonces la cabeza de lista puede quedar para cualquiera.

Por lo pronto, el oficialismo empezó a mostrar al presidente de la bancada de Hacemos en la Legislatura, Miguel Siciliano. Con un rol de altísimo perfil dentro del recinto y con activa participación en las estrategias legislativas de cada miércoles, el capitalino recorre desde hace algunas semanas el interior provincial.

Por otro lado, el nombre del actual ministro de Gobierno y ex vicegobernador, Manuel Calvo, siempre resuena para integrar la lista de Diputados. El llaryorismo cuela en ese análisis el nombre de uno puro como es el del diputado Ignacio García Aresca a quien se le termina el mandato.

En cualquier caso, serían candidatos necesariamente apalancados en la figura de Llaryora. 

Según razona Alfil, lo cierto es que, sacando a los puro peronistas, de inmediato asoma en la superficie el nombre de la actual vicegobernadora, Myriam Prunotto. Si bien la radical ya hizo saber su deseo de quedarse donde está, en política quien tiene la lapicera, manda. Sólo basta recordar la resistencia inicial que ofreció Llaryora al proyecto de Schiaretti para llevarlo como candidato a intendente de la Capital en el ´19; dos años antes, debió dejar la vicegobernación precisamente para encabezar la lista de Diputados de Unión por Córdoba allá por el 2017.

Otro de los extrapartidarios que suena en esa rosca es Darío Capitani, presidente de la Agencia Córdoba Turismo. Con una vidriera nacional e internacional envidiable para cualquier peronista con proyección, el ex presidente del PRO está al frente de la agencia de las “buenas noticias”.

Desde el lugar que, originalmente, iba a ocupar Facundo Torres, hoy presidente provisorio de la Legislatura, Capitani no sólo recorre la provincia de punta a punta, sino que además teje lazos con intendentes que no son del palo PJ tributando al Partido Cordobés de Llaryora. Desde el Panal le valoran “ser un caminador” y hay quienes le ponen fichas para representar al segmento de aliados que integran hoy Hacemos Unidos. Concretamente al PRO; pues Javier Pretto está más volcado al juego municipal y el actual ministro de Producción, Pedro Dellarossa, al menos por ahora, no asoma entre los mencionados.

Por otro lado, el nombre del actual ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, también surge cada tanto en el lote de posibles candidatos. Pese a ocupar una de las carteras más complejas del gobierno y ser blanco de fuertes críticas por parte de la oposición, el ex candidato a intendente es uno de los ministros más activos del gabinete y con alto perfil. Sin embargo, pausar la función a quien es la máxima autoridad encargada de velar por la seguridad de la provincia para ponerlo en campaña, podría resultar una jugada arriesgada para Llaryora y su gestión.

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