El boxeador y campeón del «Bailando por un Sueño», ahora alejado de los flashes, trabaja de albañil en Córdoba.
Al hacer un repaso de su carrera, destacó que lo mejor que le pasó fue ser boxeador y solo le «faltó ser campeón mundial». «Hice una muy buena diferencia económica, y la viví bien y la disfruté con mi familia. A mis cinco hijos les hice la casa completa, amueblada y todo. Tienen que laburar pero viven bien», dijo en entrevista con FM República de Morteros.
También hizo referencia a su paso por ShowMatch y la relación con Marcelo Tinelli: «Al principio, no quería ir pero terminé yendo y gané. Fue como un laburo más, como trabajar en la construcción: tratar con Tinelli fue como tratar con el patrón que tengo hoy día. Soy como soy, hago lo que quiero, nadie me dijo lo qué tenía que decir. Yo hacía y decía lo que pensaba en ese momento. Nadie me compraba, yo hacía lo que sentía», aseguró.
Por último, tras negar las acusaciones sobre las lesiones y amenazas hacia su ex pareja Marta «La Negra» Galiano, por la cual le pusieron una tobillero electrónica, Moli concluyó: «No me arrepiento de nada en la vida: no maté, no violé, no robé. Lo único que me arrepiento es de no haberme hecho una mansión. Hoy ni en p… hago una casa, plata que agarro me voy con mi hijo a las carreras de bici», cerró.





