La sonda explorará el turbulento planeta y tres de sus lunas heladas para averiguar si pueden albergar vida. El despegue, previsto inicialmente para el jueves, fue pospuesto hasta hoy por la adversa meteorología.
La nave espacial Juice diseñada para averiguar si las lunas heladas del planeta Júpiter pueden albergar vida ha despegado este viernes desde la Guayana Francesa a bordo del último cohete Ariane 5. Según la Agencia Espacial Europea (ESA), todo marcha según el plan, o como dicen los ingenieros: «La trayectoria y todos los parámetros son nominales», como dicen los ingenieros.
Los aplausos y la alegría han invadido el centro de control del Puerto Espacial Europeo de Kourou a las 14.42 horas, cuando se ha confirmado la separación de la nave Juice de la última parte (etapa) del cohete y la inserción de la nave en su órbita. Los miembros del equipo se han abrazado y han respirado aliviados tras conocerse el éxito de esa etapa de crítica.
La tensión siguió varios minutos más en el Centro de Operaciones de la ESA en Darmstadt, Alemania (ESOC) hasta que recibieron la señal de la nave a las 15.05 horas.
Habrá más momentos críticos en las próximas horas, el más importante a lo largo del día de hoy será el despliegue de sus paneles solares, los más grandes construidos para una nave espacial. La nave de la ESA, dotada de 10 instrumentos científicos, lleva dos cámaras que grabarán parte del despliegue de esos paneles solares, y de la antena radar de 16 metros.
Ha sido el segundo intento de la ESA, que el jueves decidió abortar el despegue minutos antes de la cuenta atrás debido a la meteorología adversa en el Puerto Espacial Europeo de Kourou. Había riesgo de rayos y la ESA no quería arriesgarse a que algo saliera mal en esta ambiciosa misión en la que ha invertido 1.600 millones de euros.






