«La peluquería es una forma de expresar arte»

Nico
Este miércoles 25 de agosto se celebra de manera mundial el Día del Peluquero en conmemoración al Rey Luis IX, quien fue una figura simbólica para su época al designar a su peluquero como «hombre libre» y al elevar, de esta manera, su jerarquía social. 
En el sigo XIII, en Europa, trabajar en el área de la peluquería no tenía el mismo reconocimiento que los demás profesionales. De hecho, el oficio era de estatus plebeyo y solo se ejercía para la nobleza que, sobre en todo en Francia, utilizaba pelucas y no cabello natural.Con el accionar del Rey, se le otorgó un nuevo prestigio al oficio que, hasta el momento, solo se ocupaba de cuidar el pelo falso de los más prestigiosos burgueses.

Sin embargo, en Argentina se le agregó una razón por la cual festejar: el peluquero y director de teatro, Domingo Guillén, organizó el festejo en el teatro Coliseo al que fue una gran cantidad de profesionales en 1877.

Dicha organización incentivó a que se creara la Sociedad de Barberos y Peluqueros, más precisamente desde la ciudad bonaerense de Pergamino. En este sentido, el tiempo llevó a que en 1940 se designara de forma oficial al 25 de agosto como el Día del Peluquero durante el Congreso Nacional de Peluqueros, el cual fue convocado por la ex Federación Argentina.

En este sentido, nos trasladado hasta la Peluquería Hidalgo, en donde nos atendió su peluquero, Nicolás Albertinazzi. «En el invierno de 2017, me enteré que un amigo iba a dar un taller de peluquería, yo de chico trabajaba en el comercio, en la atención al público en un lavadero, luego Marcos Hidalgo, quien es el dueño de las peluquerías, comenzó a dar los cursos y decidí sumarme», remarcó.

«Nunca me imagine trabajar de peluquero, jamás, mi papá era mecánico y si me viera no se que diría», exclamó entre risas. «El rubro me encanta porque conocí demasiada gente, genere muchos contactos por medio de la peluquería, es un trabajo muy versátil», agregó. Por otra parte, Nico confesó que los primeros cortes se los hizo al hermano menor, quien es siempre el «conejillo de indias».

Arte

«La peluquería es una forma de expresar arte, el cliente te sigue eligiendo porque tenés que interpretar lo que el te pide, es una forma de dibujar en la cabeza, a mi me gusta mucho dibujar y lo entiendo mucho por ese lado», manifestó.

Clientes muy variados

Los clientes son un factor fundamental, en este marco, Nico indicó que hay mucha variedad. «Le he cortado el pelo a bebés y a personas mayores de 90 años, me interesa mucho los temas con los que hablo con los clientes, siempre te reconocen», expresó.

Contacto: Barberia Hidalgo

Instagram: barberiahidalgo

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