La tormenta Adam provocó inundaciones en España: más de 850.000 personas confinadas y 2.000 evacuados

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Las lluvias torrenciales afectaron el norte de Alicante y el sur de Valencia, donde se registraron precipitaciones superiores a los 700 milímetros en dos días. Hubo rescates, playas destruidas y cortes en autopistas, mientras las autoridades evalúan los daños.

La DANA Adam provocó graves inundaciones en el este de España durante las últimas 48 horas. El fenómeno climático afectó principalmente al norte de la provincia de Alicante y al sur de Valencia, donde más de 850.000 personas quedaron confinadas en 150 municipios y alrededor de 2.000 fueron evacuadas.

Las lluvias dejaron importantes daños materiales y obligaron a realizar rescates de vecinos que habían quedado atrapados en sus viviendas. En algunas zonas se acumularon más de 700 milímetros de agua en apenas dos días, mientras las riadas arrasaron playas y modificaron sectores de la costa valenciana.

Las consecuencias del temporal también afectaron la circulación. Varias autopistas y accesos a la costa valenciana permanecían cortados debido a los daños ocasionados por el agua.

Ante la magnitud de los destrozos, se solicitará que las regiones afectadas sean declaradas zona catastrófica, una medida vinculada con la posibilidad de instrumentar ayudas para la recuperación.

El impacto de la tormenta también llegó a las Islas Baleares, especialmente a Ibiza y Formentera, donde se registraron daños de consideración.

Uno de los factores señalados para explicar la intensidad del fenómeno es el aumento de la temperatura del mar Mediterráneo. El aire cálido y húmedo, al encontrarse con masas de aire frío provenientes del norte de Europa, puede favorecer la formación de lluvias intensas.

Este proceso está asociado con las DANAs, conocidas popularmente en España como gota fría, que pueden generar precipitaciones torrenciales e inundaciones.

Los datos mencionados en el informe reflejan una diferencia en la temperatura del mar: en octubre de 2020 era de 21 grados, mientras que en octubre de 2026 alcanzó los 25 grados. Ese aumento de cuatro grados es uno de los elementos considerados al analizar las condiciones que pueden potenciar estos episodios.

La situación también reavivó el recuerdo de la devastadora DANA de octubre de 2024, que dejó graves consecuencias en distintas localidades españolas.

Aunque la situación comenzaba a normalizarse en algunas zonas y parte de la actividad se había recuperado, las autoridades y los vecinos seguían atentos a los pronósticos meteorológicos.

Adam es la primera DANA identificada de este otoño en el país. Mientras avanzan las tareas de evaluación y recuperación, el episodio vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las zonas costeras frente a las lluvias extremas y la importancia de los sistemas de prevención y respuesta ante emergencias.

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