Luis Negretti, rector de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), destacó la importancia de las auditorías a las que se somete la institución, remarcando que estas no son algo nuevo, sino parte de un proceso continuo de transparencia.
«Las universidades siempre fuimos auditadas«, enfatizó Negretti, refiriéndose a la larga relación de la UNVM con la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y la Auditoría General de la Nación (AGN).
A pesar de que en 2022 un dictamen de la Procuración del Tesoro determinó que las universidades no debían ser auditadas por la SIGEN, la UNVM optó por continuar con esta práctica a través de un convenio firmado en diciembre de 2023. «Decidimos que, además de la auditoría de la AGN, íbamos a continuar con la de SIGEN«, explicó el rector, subrayando que 26 universidades firmaron el convenio voluntariamente.
Según Negretti, la UNVM busca asegurar que «los controles y evaluaciones sean absolutamente positivos, porque no son sancionatorios», sino que proporcionan sugerencias para la mejora continua.
El rector también criticó lo que consideró una «frase comunicacional» que circula en los medios, sugiriendo que las universidades no quieren ser auditadas. Negretti desmintió estas afirmaciones, aclarando: «Estamos siendo auditados ahora y vamos a seguir siéndolo en el futuro».
En cuanto a los desafíos presupuestarios, expresó su preocupación por el proyecto de presupuesto 2025 actualmente en debate en el Congreso. Según él, el monto propuesto es «insuficiente», representando solo la mitad de lo necesario para el funcionamiento adecuado del sistema universitario.
«Esperamos que los legisladores tomen conciencia de la realidad y ajusten el presupuesto», afirmó, advirtiendo que de no ser así, la calidad educativa podría verse seriamente afectada.
A lo largo de los últimos meses, la UNVM enfrentó problemas de financiación que impactaron en obras y salarios. El rector detalló que varias construcciones quedaron paralizadas y que el poder adquisitivo de los docentes y no docentes disminuyó en un 40%. Esta situación llevó a muchos profesores a replantearse su participación en actividades académicas: «Los docentes empiezan a retasear, a viajar menos para dar clase o incluso a renunciar», mencionando que esta es una realidad especialmente visible en la sede de San Francisco.
Finalmente, sobre las recientes protestas y tomas en sedes universitarias de Córdoba y Villa María, expresó su desacuerdo con aquellas medidas que afectan a otros miembros de la comunidad universitaria. Sin embargo, reconoció:
«Las medidas de fuerza ayudan a visibilizar el descontento», concluyó, resaltando que, a pesar de las dificultades, las actividades académicas continúan sin riesgo de perder el año académico.
https://youtu.be/W1ZwzFlhwYo





