Los profesores Benvenuto y Casalis analizaron el histórico regreso del hombre a la órbita lunar tras 54 años. Revelaron detalles del microsatélite argentino que viaja en la nave Orión, recordaron anécdotas de la carrera espacial y adelantaron cómo la tecnología nuclear nos llevará a Marte. “Es un hito que marcará a las próximas generaciones”, aseguran.
La ciudad de San Francisco se prepara para vivir una semana «estelar». Los docentes e investigadores de la UTN, protagonistas de la divulgación científica regional, compartieron una charla profunda con Radio Estación sobre el lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA, un evento que no solo marca el regreso de tripulación humana a la Luna, sino que cuenta con un sello argentino fundamental.
«Estamos ante un evento mundial. Se vuelve a llevar seres humanos a la Luna después de 54 años, desde 1972», destacó Mauricio Casalis. La misión, de 10 días de duración, llevará a una tripulación diversa en una trayectoria de «libre retorno» que dibujará un ocho alrededor de nuestro satélite natural.
Pero el dato que llena de orgullo a la región es la participación nacional, la nave Orión transporta al microsatélite Atenea. «Es un CubeSat desarrollado por universidades argentinas y la CONAE que medirá la radiación a 70.000 kilómetros de la Tierra. Son datos vitales para fabricar los trajes espaciales que usarán los futuros colonos lunares», explicaron
La pasión de estos profesionales no es nueva. El profesor Benvenuto recordó entre risas cómo su vínculo con la astronáutica lo llevó a ser jurado en un programa de TV en 1969: «El experto original tuvo un conflicto con el canal justo antes del Apolo 11 y terminé yo calificando a los estudiantes. Me divertí como loco».
Esa misma curiosidad es la que hoy los lleva a «perseguir cometas» de madrugada en Plaza San Francisco o a descubrir asteroides. Casalis, quien ya cuenta con 13 descubrimientos provisionales, asegura que la tecnología actual permite hitos impensados: «Hoy la microelectrónica y las empresas privadas como SpaceX han generado un boom. El hombre va a ser una especie multiplanetaria y la base lunar prevista para 2030 es el primer paso real».

La entrevista también miró hacia el «planeta rojo». Los especialistas adelantaron que la NASA ya trabaja en sistemas de propulsión nuclear iónica. «Esto podría acortar los viajes a Marte a solo unos meses. Es un salto enorme respecto a los cohetes de combustible sólido que usamos hace un siglo», señaló Casalis.
Para que nadie se quede afuera de este momento histórico, los profesores invitaron a dos actividades centrales. Este Martes 31 de marzo a la observación lunar en la Tecnoteca desde las 20:00 hs. Se usarán telescopios de alta potencia para ver cráteres y, posiblemente, a Júpiter. (Se recomienda llevar abrigo). Mientras el Miércoles 1 de abril será la transmisión en vivo del lanzamiento en el Salón de Actos de la UTN. 18:30 hs conversatorio previo y explicación técnica, 19:24 hs despegue en pantalla gigante con sonido envolvente.
«Es difusión, es educación y es una oportunidad única para entender que somos una parte muy pequeña de un universo fascinante», concluyeron los expertos.
Proponen observar la Luna y seguir en vivo una misión histórica de la NASA





