Ladrón que había robado en San Francisco fue condenado en Paraná por otro robo millonario

Juez Alejandro Grippo

El delincuente de 52 años de edad tiene una condena previa recibida el 6 de agosto de 2025 por parte del Juzgado de Control de nuestra ciudad, también vinculada al delito de robo calificado.

La condena fue dictada por el vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones Nº 6 de Paraná, Alejandro Grippo, quien homologó el acuerdo de juicio abreviado presentado por la fiscal Paola Farinó y la defensora pública Romina Cian. El imputado, César Christian Leal, fue declarado coautor del delito de robo calificado por escalamiento y por haber sido cometido en poblado y en banda.

La causa se resolvió mediante un juicio abreviado, instancia en la que el acusado admitió su responsabilidad.

El hecho ocurrió entre la tarde del 28 y la mañana del 29 de octubre de 2021 en una vivienda ubicada en calle Racedo al 655, en Paraná. Según la investigación, Leal y otras tres personas escalaron hasta la planta alta del domicilio, forzaron una ventana trasera e ingresaron a la propiedad. En el interior dañaron una caja fuerte empotrada y sustrajeron 7.800 dólares, 495.500 pesos, alhajas de oro —entre ellas pulseras y alianzas—, relojes, pasaportes argentinos y uno español, visas para ingresar a Estados Unidos, escrituras, tarjetas de crédito, documentación personal y otros objetos de valor.

Entre las pruebas reunidas se destacaron registros del Sistema de Emergencias 911 y cámaras de videovigilancia privadas, que permitieron seguir el recorrido de los vehículos utilizados hasta una vivienda en Oro Verde, donde se realizó un allanamiento.

El tribunal dispuso que la pena de cuatro años sea de cumplimiento efectivo y tenga carácter de pena única, ya que unifica esta condena con otra dictada el 6 de agosto de 2025 por un Juzgado de Control de San Francisco, también por robo calificado.

Además, se estableció que el condenado deberá afrontar las costas del proceso. Actualmente, Leal se encuentra alojado en la Unidad Penal Nº 1 de Bower, en Córdoba. Con el acuerdo de las partes, la sentencia quedó firme.

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