Desde sus orígenes, las plazas son espacios fundamentales en San Francisco, no solo como lugares de recreación, sino también como escenarios de expresiones sociales y reclamos ante las autoridades.
En la primera urbanización de la colonia, se destinó un área de cuatro manzanas para la Plaza San Francisco, frente a la iglesia. Actualmente, este espacio se divide entre una cancha de fútbol y la plaza Alejandro Sema, en honor al primer colono reconocido de la ciudad, quien llegó en 1885 junto a su familia. Su esposa, Leonor Chianalino, también es recordada con una calle en el barrio que experimentó una revitalización en los últimos años.


Con la planificación de la Estación San Francisco, se diseñaron dos plazas: la Sur y la Norte. La Plaza Sur, situada frente al terreno destinado a la iglesia, se convirtió en un punto de encuentro. En cambio, la Plaza Norte quedó en una zona aislada y sin mejoras hasta la década de 1910, cuando la intendencia cedió el espacio a los clubes de fútbol Tiro y Gimnasia y Sportivo Belgrano.
Estas instituciones ocuparon la actual Plaza Vélez Sarsfield hasta 1939, cuando la expansión urbana permitió la construcción definitiva de la plaza. El chalé de Tiro y Gimnasia se transformó en la Academia de Bellas Artes, que hoy funciona como el Taller Municipal de Artes Visuales.


Por su parte, la Plaza Sur adoptó el nombre de General Paz y fue un importante punto de reunión donde la Banda de Música ofrecía retretas tras las misas dominicales. Además, durante muchos años, fue el escenario de los desfiles patrios hasta que en 1962 se inauguró la Plaza Cívica General San Martín.




