En las últimas horas , un docente fue víctima de la inseguridad en la ciudad de San Francisco, en donde «motochorros» le robaron su teléfono celular, en donde tenía mucha información importante de su trabajo. La víctima del delito es Matías Córdoba, quien compartió una reflexión en su Facebook.
El posteo del joven:
Me arrebataron el celular de la mano, iba en bici por Almirante Brown al 150. Eran dos en moto, el de atrás con buzo color mostaza con capucha, un tatuaje en el cuello y piel color marrón, si, como mi color de piel. El de adelante buzo color celeste y se dirigían en una moto 110cc.
Doblaron en contramano por Libertad hacia el Este, dirigiéndose hacia el camino Interprovincial, cruzando el semáforo en rojo hacia Av. Sastre hasta la calle 11, allí retoman por Calle 88 volviendo hasta Calle 7 y luego se dirigen al Norte por hasta Calle 82. Ahí les perdí el rastro. Los seguí en bici, porque si algo tengo es que pedaleo rápido.
Me robaron el celular que me compré porque trabajo de profe, lo compré el año pasado en noviembre porque el anterior ya no tenía memoria. Tengo allí todo mi trabajo y producciones de estudiantes.
En el camino me crucé una camioneta de la Policía de Frontera, a quienes les pude decir que me habían robado el celular pero inmediatamente arranqué en mi bici porque pude otra vez visualizar a quienes me arrebataron. Indudablemente no pudieron seguirme ni reaccionar porque no volví a ver a la policía, reitero que soy muy rápido en bici.
Toda esta situación me obliga a reflexionar, acción cotidiana debido a mi participación en diferentes espacios.
Reafirmo lo que siento y digo en voz alta sin tapujos:
- Me gustaría haber alcanzado al marrón como yo de buzo color mostaza, que por cierto, parece nos sienta bien el color: y solo decirle que me devuelva el celular porque soy Matías Nahuel Córdoba, soy profe, laburante y negro como vos. Y si me animase le pegaría con mi candado de bicicleta muy fuerte para que sienta dolor, solo esporádico.
- Que la seguridad es una cuestión de todos y que no se soluciona con mayor cantidad de fuerzas de seguridad sino con otras decisiones.
- Me preocupa el consumo de crack en nuestros territorios. Y me preocupa la impunidad de los transas que manejan la vida de los pibes.
- Mañana, lamentablemente, iré al local de claro y tarjetear en 12 cuotas otro celu, mientras termino de pagar este.
- Y pienso en la miseria que continúa y me refiero a la angustia de saberse sin sentido en esta vida, qué difícil debe ser levantarse cada día sin la esperanza y la mirada viciada.
No me siento inseguro, ni amenazado, ni condicionado, seguiré transitando con la confianza y la esperanza de siempre; y la tranquilidad de continuar apostando a otras formas de vivir en estos mundos.
Solo pienso, siento y digo en voz alta, sin otra intención que desahogar tanto sentir. No busco más que eso.





