El deportista, de 17 años, comparte sus experiencias en competencias nacionales e internacionales y los aprendizajes que le dejó su disciplina, en diálogo con Radio Estación.
Los inicios en el tiro con arco
Leo comenzó a practicar tiro con arco a los 12 años. «Comencé en la escuela primaria, en jornadas extendidas de educación física. Un día nos tocó ver arquería y me llamó mucho la atención, porque era un deporte diferente: en vez de usar las piernas como otros deportes, utilizábamos los brazos y otros músculos que yo en esa época no entendía nada”, recuerda. Desde entonces, el deporte se volvió una parte central de su vida, disfrutando cada tirada y superando los desafíos de concentración y presión que exige.
En San Francisco, Vivas entrena en el club Tiro y Gimnasia, donde destaca la unión de los practicantes. “Hay gente de todas las edades, desde chicos de 7 años hasta personas mayores de 50. Organizamos asados, charlas y siempre se aprende algo de los demás. Es un grupo muy unido”, comenta.

Sus entrenamientos son exigentes: cuatro días a la semana con tiros a 70 metros en el club, más sesiones en casa a corta distancia. Además, trabaja la preparación física con Leo Gallo en el gimnasio, y recibe acompañamiento psicológico con Julieta Hidalgo para mantener el enfoque y controlar la presión durante competencias.
Un 2025 de logros y experiencia internacional
El año que termina fue muy importante para Leo. Formó parte de la selección nacional, participó en un sudamericano en Santiago de Chile (donde quedó noveno en individual y tercero en equipo masculino) y logró el cuarto puesto en el ranking nacional. Además, se consagró campeón en tiradas por equipo masculino en la final nacional.
“Pude cumplir todos los objetivos que tenía para esa final, me sentí bien tirando y pude poner en práctica todo lo que venía entrenando”, señala.
Los desafíos y metas para 2026
De cara al próximo año, Leo pasará a la categoría Sub-21 y aumentará la distancia de tiro a 70 metros. También enfrentará nuevos requisitos para ingresar a la selección nacional, que incluyen ubicarse entre los mejores cuatro del ranking y cumplir un puntaje mínimo basado en resultados sudamericanos.
“Voy a disfrutar del proceso, entrenando con ganas y apuntando a entrar nuevamente a la selección”, asegura.
El deporte no solo representa resultados y medallas. “Ayuda a crecer tanto deportivamente como personalmente. Me llevo momentos y aprendizajes que cambian la perspectiva dentro y fuera de la línea de tiro”, concluye el joven arquero.





