El Archivo Gráfico y Museo Histórico de San Francisco y la Región puso en marcha una nueva edición del ciclo infantil “Aventuras en el Museo”.
Se trata de una propuesta educativa y recreativa destinada a niños y niñas de 5 a 7 años a aprender sobre naturaleza, ecología y patrimonio a través de la experiencia directa, el juego y la exploración del entorno natural que rodea al museo.
En diálogo con Radio Estación 102.5, María Teresa Milani y Alberto Orellano explicaron que la actividad se desarrollará en el Parque de Plantas Nativas del Museo, un espacio que funciona como verdadero pulmón verde y refugio de flora y fauna autóctonas. Incluso una lluvia mínima modifica el paisaje y renueva la vida del lugar. “Así sean dos milímetros, cambia todo. Es como que reviven las plantitas, adquieren otro color”, describió Milani, y agregó que la lluvia “predispone de otra manera” también a las personas, especialmente luego de jornadas de calor agobiante.
El parque alberga especies como algarrobos, chañares y cinacinas, y aunque el monte nativo no se recorre por razones de protección y seguridad, sí se utiliza un amplio espacio verde para actividades educativas. Allí se encuentra incluso un pluviómetro, que los chicos utilizan para medir las precipitaciones.
“Tenemos ese pulmón verde que pasó a ser un lugar educativo y quedó como un pulmón verde en el oeste de la ciudad, aprovechado también por la bi-fauna que fue quedando fuera a raíz de las construcciones”, señaló Milani.
Una de las aventuras centrales del ciclo es la exploración del parque. Con binoculares y lupas, los chicos realizan observación de aves, escuchan sus cantos y recolectan elementos naturales como plumas o restos de huevos.
“Si tenemos suerte, podemos ver alguna iguana cruzando muy horonda por el parque o algún zorrito atrevido asomándose desde el monte”, comentó Milani. Luego, todo lo recolectado se clasifica en el interior del museo para aprender a qué especie pertenece cada hallazgo.
Alberto Orellano destacó la riqueza natural del predio: “En su momento se hizo un avistaje de aves y se reconocieron 24 o 25 especies. Los chicos se sorprenden porque uno anda siempre apurado y no mira pero esto es enseñar a mirar, a reconocer”. También subrayó la importancia del contacto directo con el entorno: “Algo tan simple como pisar el pasto. Al principio dicen ‘no me siento porque hay hormigas’, pero después se olvidan. Es increíble en estos tiempos”.
La propuesta se completa con juegos, títeres y actividades plásticas.
Hay una introducción vinculada al reciclado y la ecología, juegos del mundo para fomentar la interacción y un cierre donde participan las familias. “El juego es siempre formativo. Aprender jugando”, remarcó Milani. Entre las producciones que realizan los chicos se destacan la construcción de nidos con materiales naturales y el modelado de huevitos, que luego se llevan como recuerdo. Además, reciben material para compartir en casa, como adivinanzas y textos informativos.
Desde la organización resaltan que el cupo es limitado y que la inscripción previa es fundamental por cuestiones de seguridad. “Si anotaron a sus hijos y no pueden venir siempre solicitamos que nos avisen porque otros chicos quedan afuera”, explicó Milani.
Las actividades se desarrollan durante tres horas por jornada, los días lunes, miércoles y viernes, en esta oportunidad será los días 9, 11 y 13. Los niños deben llevar gorra, repelente, agua y su propia merienda.
El ciclo también se inscribe en un marco más amplio: el museo cumple 30 años el próximo 1 de marzo. “Hace más de 20 años que trabajamos con esta mirada ecológica. Plantar árboles nativos, respetar la naturaleza. Ese pequeño monte nativo es como devolverle a la ciudad una parte de la historia que perdió”, reflexionó Milani.
Finalmente, ambos remarcaron el valor formativo de la propuesta: “Siempre decimos que los chicos son nuestros multiplicadores. No es el futuro, el futuro de los chicos es hoy”.
Tambien Milani agregó que el objetivo es generar conciencia desde la vivencia, lejos de las pantallas y en equilibrio con la tecnología. “Nuestra transmisión del conocimiento es a través de lo emocional, del sentido de pertenencia, de haberlo vivido”.
La inscripción continúa abierta para los últimos lugares disponibles. Los interesados pueden comunicarse al teléfono del Archivo Gráfico, 608752, vía WhatsApp.





