A raíz de que clausuraron un geriátrico en Frontera el pasado viernes en un allanamiento, conversamos con el Coordinador de Políticas de Salud, Fabio Milanesio, el cual brindó detalles acerca de este procedimiento y cómo se encuentra la causa en estos momentos.
El geriátrico fue clausurado debido a que recibió denuncias de mal trato hacia los abuelos. El establecimiento está ubicado en calle 11 al 700 y el lugar habría estado funcionando de manera clandestina. «Para nosotros era una casa porque nunca cumplió la condición de geriátrico; a partir de diciembre le pedimos que cumplan con los requisitos y que comenzaran a regular su situación», dijo.
Cabe aclarar que antes de la clausura se le habían realizado 4 inspecciones, aunque nunca cumplieron con lo que establece la ordenanza municipal. Al respecto, Milanesio expresó: «La casa que usaban como geriátrico era un lugar donde practicamente no se podía estar, al recibir denuncias de malos tratos se hizo el allanamiento dando como positivo todo lo que se decía del lugar».
Además de los malos tratos que recibían los abuelos, éstos vivían en condiciones precarias ya que varios de los elementos edilicios para vivir no los tenía esta casa que funcionaba como geriátrico. En total eran 7 abuelos y las habitaciones no cumplían con el requerimiento de metros cuadrados por cama, según informó el coordinador.
Luego del allanamiento, los abuelos recibieron la atención médica correspondiente. Algunos fueron llevados con sus familiares y otros quedaron junto a personal de salud. «Todavía resta que llegue el informe de cómo se encontraba cada abuelo al momento de la clausura», agregó.
Por el momento, el dueño del lugar no se encuentra detenida, pero se labraron las actas municipales y policiales. En ese sentido, cerró: «El proceso sigue y está lejos de terminar, faltan un montón de detalles para resolver esta cuestión».





