Los inicios de El Tala y los recuerdos que acompañan al club en su 74º Aniversario

Los inicios de El Tala y los recuerdos que acompañan al club en su 74º Aniversario

Estación Deportiva
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En el año 1946, un grupo de jugadores y el presidente de la Subcomisión de Básquetbol del Club Atlético San Isidro se retiraron de esa institución y decidieron crear un nuevo club, al que le pondrían el nombre de El Tala.

Arturo Lasso, Héctor y Oscar Barovero, Horencio Ravetti, Armando Fiore, Juan Carlos Jacquenod, Humberto Gilabert, Dante “Chiche” Godoy y otros más, que luego formaron parte de la primera Comisión Directiva, se reunían en la calle Avellaneda 875 (casa del Sr. Ravetti) para concretar el nacimiento de ese nuevo club.

Posteriormente, el 1º de julio, Héctor Barovero informa sobre el préstamo de un terreno del Sr. Venturuzzi situado en Boulevard Sáenz Peña, entre Avellaneda y Carlos Pellegrini. Allí mismo se votó el nombre del nuevo club, llegándose a elegir “El Tala”, por 16 votos.

Según manifestó el Prof. Gilabert, se tomó como referencia una institución de Buenos Aires, que desde 1942 lideraba el básquet allí. Asimismo, teniendo en cuenta que el tala es un arbusto rudo y resistente, ello sirvió como argumento sostenedor de los principios para formar el nuevo club.

Cabe destacar que, en un principio, la Asociación “El Ceibo” había ofrecido sus instalaciones para la práctica del básquet, hasta que se pudieran construir las propias. Poco a poco, se produce el ingreso de socios y con ello la nueva institución comienza a crecer. El 21 de agosto iba a ser una fecha clave ya que se resolvió adquirir a nombre del club un terreno situado entre las calles Avellaneda y Larrea, que eran propiedad del señor Therisod.

En noviembre de ese mismo año, se considera que la marcha de la institución no es la esperada, se indican las causas y se comenzaron a sugerir soluciones. También se observaba una disminución en el aporte de los asociados y las dificultades para hacer frente a las obligaciones, destacándose la urgente necesidad de conseguir nuevos socios y la habilitación del campo de deportes.

Un año después, en enero de 1947, la Federación Cordobesa de Básquetbol concedió la afiliación a la nueva institución. El primer equipo estaba integrado por H. Barovero, O. Barovero, A. Guizándes, H. Gilabert, Colombo y E. Aidar. Al mes siguiente, se realiza una asamblea extraordinaria con el fin de que la entidad pueda actuar en primera división; el pedido es aprobado por la asamblea, por unanimidad y el 23 de febrero de ese año se da inicio al Torneo de Básquet de Verano.

Sin embargo, el año 1948 no se presentaba auspicioso ya que se caracterizó por una escasa actividad basquetbolística debido a que la construcción de la cancha y otras comodidades privó a los jugadores de la posibilidad de entrenamiento. Además, ese año también renuncia el Sr. Armando Fiore por lo cual se resuelve elegir una junta interventora de cuatro miembros para hacerse cargo temporariamente.

Mientras tanto, el ajedrez dentro del club fue motivo de grandes satisfacciones y hacia julio de ese mismo año la situación comienza a mejorar. Para ello, fue esencial la incorporación de nuevos socios, de corta edad, lo que hizo posible pensar en un futuro promisorio para el plantel de básquet.

Hacia fines de 1950 y principios de 1951, se aceleran las mejoras en la institución dado que se construye la cancha de mosaicos. Las gestiones se encaminaron hacia el logro de la personería jurídica y en el año 1952 el nuevo objetivo de construir una tribuna en el costado norte de la cancha se hace realidad.

Transcurrida la primera etapa, donde el club sorteó innumerables obstáculos, comienza una nueva que, junto a las exigencias propias del camino, el progreso y concreciones alcanzadas dan muestra de una fructífera labor tanto en el terreno deportivo, como social, cultural e institucional.

En ese sentido, son elocuentes las palabras del Prof. Héctor Barovero, quién reseño en su momento: “Siempre digo que la trayectoria progresista de El Tala se demuestra desde sus comienzos hasta el presente”. Y aun hoy, 74 años después, esa trayectoria sigue marcando la dedicación y el esfuerzo de la institución.