Mantener vivo el espíritu del circo, la ley primera del Atlas

Mantener vivo el espíritu del circo, la ley primera del Atlas

Destacadas
0

Se cumplen 8 meses desde que el Circo Atlas se encuentra varado en la ciudad a raíz de la pandemia. Dicho circo proviene de la ciudad de Buenos Aires y tiene varias generaciones que continúan manteniendo la tradición de alegrar al público. Sus comienzos fueron en Uruguay y desde el país vecino se trasladaron a Buenos Aires, pasando por distintas etapas y amoldándose a los tiempos de la sociedad.

Actualmente son 4 familias y 15 personas las que viven en el predio de la Sociedad Rural de San Francisco. Durante este tiempo de cuarentena han buscado la forma para subsistir, haciendo ventas desde su lugar de residencia y recibiendo la colaboración de los sanfrancisqueños.

Con respecto a ello, Alejandra Montes de Oca, contó que pudieron trabajar el primer fin de semana de marzo y que al principio no se alarmaron porque consideraban que el tiempo de cuarentena sólo sería por 15 días. “Fue duro porque justo arrancaba la temporada de marzo que, al ser el primer mes de clase, generalmente es cuando más se mueven los espectáculos para la familia”, agregó.

En ese sentido, dijo que las expectativas cuando llegaron a la ciudad “eran muy buenas” ya que hacía tiempo que en San Francisco no había un espectáculo referido al circo. Los primeros meses de cuarentena pudieron vivir a partir de algunos fondos guardados, pero al cabo de los 60 días la pandemia los obligó a pensar de qué manera podían seguir subsistiendo.

Por esa razón fue que los sanfrancisqueños comenzaron a juntar alimentos para ayudar a las familias del Circo Atlas, entendiendo que al no poder trabajar en su rubro las posibilidades empezaban a ser limitantes. “Nosotros estamos realmente agradecidos porque esos primeros meses si no teníamos su ayuda no sé qué hubiéramos hecho”, expresó Alejandra.

En base a que los circenses tienen certificado de libreta sanitaria y que hicieron cursos para manipular comestibles  les surgió la idea de vender alimentos y de alguna manera conectar con la gente desde otro lugar, pero sin el espectáculo. Con respecto a ese punto, Montes de Oca manifestó: “La idea era brindarle algo a la gente por toda la ayuda que recibíamos, queríamos retribuirles lo que habían hecho por nosotros desinteresadamente”.

Cada una de las familias se asignó una tarea, dedicándose a lo que mejor saben hacer. Algunos de los integrantes confeccionan barbijos, otros abren un carrito y otros venden empanadas, alfajores o pastas con el fin de “salir adelante y enfrentar la pandemia de la mejor manera posible”. Asimismo, Montes de Oca señaló que los ciudadanos además de llevarle alimentos, también los ayudan difundiendo estas actividades para que un mayor número de gente conozca cuál es su realidad.

Siguiendo en esa línea, Alejandra destacó que “la solidaridad en estos tiempos es muy importante” y que si algún día el Circo Atlas reabre sus puertas no podrían cobrarle ni siquiera la entrada al espectáculo. “Es una deuda tan grande que tendríamos que decirle a todos vengan que es gratis, ojalá ese regreso sea pronto”, remarcó.

En cuanto a la posibilidad de volver a Buenos Aires, la circense comentó que por el momento no piensan en regresar debido a que en San Francisco su familia está junta y reunida. Haciendo referencia a ello, añadió: “Nosotros vamos a ir para donde vaya el circo, pero la verdad es que tampoco nos ponemos metas para el 2021 porque no sabemos cómo seguirán las cosas; quizás algunos ya piensen en establecerse acá”.

Reflexionando sobre la pandemia y lo que les ha dejado hasta el momento, Montes de Oca enfatizó en la importancia que tiene “buscarle el lado positivo a la vida” y lo fundamental que es “empujarse unos a otros” en este difícil momento. “El pilar de toda familia es lo que hacen los más grandes, acá hay muchos chicos y jóvenes entonces no es una opción bajar los brazos; tenemos que ser el motor  y la motivación de todos los días para ellos”, afirmó.

Finalmente, Alejandra explicó que quieren seguir trabajando, vendiendo alimentos y que desean seguir compartiendo un momento con las familias sanfrancisqueñas. “Nuestra cultura siempre ha sido y seguirá siendo alegrar a la gente, entretener a las personas es nuestro objetivo transmitiéndole el mejor de los ánimos, aunque ahora lo hagamos solo con más paciencia”, concluyó.

Horarios de atención  

El Circo Atlas, ubicado en el predio de la Sociedad Rural de San Francisco, abre sus puertas los días lunes de jueves de 16 a 23 horas. Para colaborar pueden acercarse hasta el lugar o bien comunicarse con Alejandra a través del siguiente número: 911 61993158.

Los alimentos que se les puede acercar son: Aceite de girasol, harina común, azúcar, maíz pisingallo, cebolla, leche larga vida, tela mecánica, papas fritas congeladas, pan de pancho, salchichas, hamburguesas, pan de hamburguesas, aderezos (mostaza, ketchup, salsa golf).