Estación Deportiva

Marisa Marisa Macello y Silvia González compitieron en el Desafío Río Pinto

Marisa Marisa Macello y Silvia González compitieron en el Desafío Río Pinto

Las dos ciclistas amateurs de San Francisco participaron en el desafío del Río Pinto: Una historia de esfuerzo y superación. Visitaron el programa Estación Pedal que se emite en la 102.5 y las dos ciclistas repasaron sus experiencias compartiendo la alegría de que lograron superar este desafío.

En una hazaña que desafía las expectativas y resalta el poder del esfuerzo personal, un grupo de ciclistas amateurs de San Francisco participó en el exigente circuito del Río Pinto. La carrera, conocida por su terreno complicado y desafiante, se convirtió en un escenario de logros personales entre los competidores.

Marisa, una de las ciclistas participantes, compartió su experiencia: «El Río Pinto es un desafío personal, uno escucha un montón de cosas. Un circuito que requiere mucho esfuerzo, complicado, sobre todo porque nosotros no tenemos ese terreno para entrenar. Enfrentar el Pinto es… enfrentar un desafío personal».

La competencia no solo representó un desafío físico, sino también mental. Silvia, otra de las participantes, comentó: «Yo tuve un inconveniente que fue cuando termina la trepada de San Marcos, a mí me gritan, Almada, Almada, y me señalan la rueda, se me había comenzado a destalonar. Es prácticamente milagroso porque a mí se me sale la cadena y ya no sé qué hacer».

A pesar de los desafíos y obstáculos en el camino, el equipo de ciclistas se mantuvo firme en su determinación. «Todo eso emociona muchísimo. Realmente todo eso emociona. Pensaba en mis hijas, en mis nietos. Cuando uno empieza a flaquear, lo tengo que hacer por ellos», expresó una de las competidoras.

El clima favorable y el apoyo de la comunidad fueron elementos clave para el éxito de los ciclistas. «Desde la temperatura, estaba el sol, prácticamente no había casi viento, o sea, las condiciones del tiempo fueron inmejorables. Eso ayuda mucho y también te ayuda a mejorar los tiempos», compartió una de las participantes.

Además del aspecto deportivo, la carrera del Río Pinto se convirtió en una experiencia de unidad y gratitud. «Los agradecimientos son muchísimos. A todos los compañeros, a mis hijas que me bancaron en todos los deportes. Uno se siente como protegida en este aspecto», expresó otra de las ciclistas.

La historia de estos ciclistas amateurs de San Francisco en el desafío del Río Pinto es un recordatorio del poder del esfuerzo personal, la determinación y el apoyo mutuo. Su valentía y dedicación sirven como inspiración para la comunidad ciclista y más allá, demostrando que con voluntad y trabajo duro, cualquier desafío puede ser superado.

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