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«Maru» Ellena: para el tribunal hubo picada pero no fue por «dolo»

«Maru» Ellena: para el tribunal hubo picada pero no fue por «dolo»

Catriel Bertorello fue condenado por homicidio culposo agravado y conducción peligrosa. Un juez penal juvenil deberá fijar la pena ya que era menor de edad al momento del hecho. Gustavo Lucca fue condenado a 2 años y 4 meses de prisión de ejecución condicional.

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Por unanimidad, el tribunal de la Cámara 4ª del Crimen condenó a los dos jóvenes que corrían una picada que terminó con la muerte de Mariana Ellena, hallándolos responsables a ambos de «conducción peligrosa» y, además, de «homicidio culposo agravado» a quien siendo menor de edad la embistió en la intersección de Chacabuco y Corrientes, en setiembre de 2011.

De esa manera, el tribunal consideró que «Maru» murió en una picada callejera, pero optó por la figura del homicidio culposo y no doloso.

Al responsable del embestimiento, Catriel B., debe fijarle la pena por ambos cargos el juez Penal Juvenil, magistrado al que se le remitirá copia de la sentencia, considerando que el conductor era menor de edad al momento del siniestro.

A Gustavo Gastón Lucca se le impuso una pena de 2 años y 4 meses de prisión en suspenso, más el doble de inhabilitación especial para conducir vehículos. Además, le ordenaron rigurosas condiciones de conducta a cumplir durante el plazo que dure la ejecución condicional de la condena.

El abogado querellante en representación de los padres de Mariana, Carlos Palacio Laje, se mostró moderadamente satisfecho por las condenas, si bien volvió a sostener que en la Justicia aún hay resistencia a fallar dentro del marco del dolo eventual. Señaló que aguardará escuchar los fundamentos de la condena para adelantar si casará la sentencia en torno a este punto.

Entre otras disposiciones del fallo, se secuestrará la licencia de conducir de Lucca y se ordenó el decomiso de los dos Fiat 147 que tripulaban los condenados. La lectura de las conclusiones de este veredicto se producirá el próximo 30 de octubre.

La picada existió

Para la Cámara 4° del Crimen esa noche existió una picada callejera, pero optó por la figura del homicidio culposo y no doloso.

«Me queda un sabor semiamargo y cuando escuché lo de la picada pensé que se venía el dolo, pero habrá que revisar el Código Penal. No me vuelvo conforme. Estoy tranquilo porque hemos empujado entre muchos esta barca. Nada me va a devolverá a Mariana. La idea era crear un precedente para que nadie más pase por esto», dijo Hugo, el papá de Maru tras conocer la sentencia.

En el arranque de la última audiencia de este viernes, los acusados Catriel B. y Gustavo Lucca decidieron no hacer uso de la última palabra. Quien sí habló frente al tribunal fue el papá de Mariana Ellena, Hugo, quien destacó el daño que produjeron los imputados y pidió justicia. «Nuestro presente está destruido», dijo.

La expectativa central pasaba por saber si para los jueces lo ocurrido encuadra dentro del «dolo» (lo que implica una pena más grave) o la «culpa».

Hasta el momento, en Córdoba nunca se condenó a un conductor por dolo eventual, un reclamo que sostienen desde hace tiempo familiares de víctimas de tránsito para lograr ese encuadre legal.

Mientras que el homicidio culposo supone una actitud negligente de quien lo comete, el homicidio doloso implica que el responsable se imaginó que podía producir un daño, pero no le importó.

Alegatos

La semana pasada, el fiscal Raúl Gualda hizo un polémico alegato en el que encuadró lo ocurrido como un hecho culposo y descartó que hubiera ocurrido una picada. Por eso, solicitó que ambos acusados fueran sobreseídos por conducción peligrosa, al tiempo que pidió que Catriel B. fuera sentenciado por «homicidio culposo» ya que, para él, mató a Mariana Ellena por una «imprudencia».

Carlos Palacio Laje, abogado de la familia de Maru, pidió que Catriel B. fuera condenado por conducción peligrosa y homicidio con dolo eventual. En tanto, sobre el otro acusado, quien manejaba el otro vehículo, había pedido una condena de 2 años y medio por conducción peligrosa.

El caso

La joven, que era estudiante de Educación Física, en septiembre de 2011 fue atropellada en la esquina céntrica de Chacabuco y Corrientes por un auto Fiat 147 de un adolescente que habría estado corriendo -según la instrucción judicial- una “picada” con un vehículo similar conducido por un joven.

La Voz del Interior

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